sábado, julio 04, 2009


alfredo jorge maxit /poeta de palabras inaugurales /colón /entre ríos / argentina















Poemas de cada uno de sus libros y dos poemas inéditos


LAS VENTAJAS DEL BÍPEDO

Hace cosa de cuatro
a siete millones de años
alzaron del suelo
los ancestros.
La sabana ecuatorial
del África promovía
la posición erecta.

Un bípedo bien puede
respirar más aire
proveerse de víveres
agrandar el cerebro
multiplicar
arma por arma.

Un cuadrúpedo, en cambio,
anda demasiado cerca
de la muerte.

(De: Entreluces, 1996.)



CLASE DE LENGUA


No se sabe muy bien qué fue primero.
Si el ¡ay!, el ¡oh! - dolor, asombro -,
el verbo que es acción - subir, comer -
o el sustantivo cosa: árbol, fruto.
Sí, que vino después el adjetivo
a sumar precisión y matiz:
alto sol, débil lluvia, luna llena.
Y que fue anteayer, aquí, en algún
lugar del fiel planeta azul,
entre las circunstancias del adverbio.
La conjunción unió hombre y mujer,
piedra y zorzal y la preposición - en:
rosa con espinas -, subordinando
al término, protegió a la flor.
Prodigio de la lengua y del habla
que nos devino el ser a ti, a mí,
a ella, a él, al ello,
a nosotros,
frágiles pronombres.


(De: De Lengua y Literatura
Y Poemas de aquí y ahora, 2001.)




CIELOS ROTOS

Ahora el cielo está tan cerca
que rompe de luz por la ventana.
Pasarán como ahora pasan
los autos debajo del otoño
y volverán las horas a encontrarse
con los puños cerrados
en las cortadas de los titulares
o sin gana ninguna
de componer la intimidad
de los espejos.


(De: Con las palabras, 2005.)



EMPECINAMIENTO
Vivir es mediar con las distancias.

Siempre hay un intento de la mano o el ojo
por retener las espumas, la brisa,
la salutación colibrí sobre la rosa,
el porvenir del cántaro que rompe.
Siempre hay un empecinamiento Sísifo
que compensa el sudor, cuando regresa,
con resquicios de arena entre los dedos.
Siempre. Un empecinamiento más.
Acto fallido. Adverbial mediación
que nos protege.


(De: Des/habitaciones, 2006)



GÉNESIS


Adán sueña una costilla
cuyo nombre ignora.
Eva sueña que una ráfaga
en un cuerpo la incrusta.
Tampoco ella sabe cómo
se nombra lo que sueña.
Cada uno sueña que los dos
están frente a un espejo.
Cada uno sólo al otro ve,
solo.


(De: Sombras de luz, 2007)



MEDIDAS

Mide el hombre las cosas
pero no es la medida.
Año llama a la vuelta azul
de la esfera prendada del sol.
En otro tiempo juntaba lunas,
crecidas de río, lluvias redondas.
¿Qué circuitos nombrará
bajo el cielo universo?
Más allá de la esfinge futura
de las migraciones, lágrimas
y risas circularán el rostro
de Adán desterrado.


(De: En tránsito, 2008)



REGRESO

Odiseo tal vez fuera el hombre,
aunque a su barca no subieran
las sirenas del sueño. O fuera
tal vez, el anónimo Hijo
de la azarosa prodigalidad
de los días. Acaso no lo aguarde
Penélope o el Padre, ni deje
Telémacos o no tenga un hermano
que reclame un cordero. Vuelto él,
Anteo minúsculo, de las manos
de Heracles sin gloria, a los brazos
de Gea bajo el árbol
del Cielo.

(Colón, noviembre 2008. Inédito.)



RITO

Sobre la yerba, el agua. Una mano
sostiene, la otra vuelca la misma sed
que el cielo vuelve a las fuentes.
Mojado o no mojado el trompo,
solariano rota.
Sobre la yerba, el agua. Una mano
invisible tras el rito.


(Colón, febrero 2009. Inédito.)

raquel gonzález / poeta de la seducción / distrito federal / méxico



























DEL LIBRO HÁBITO DE CALOR.

1



Seduce mis oídos
y pervertirás mi cuerpo.




2



Se abre la noche
cuando entras
a despertar mis piernas.





3



De día me sueño con tu cuerpo
de noche me acuesto con tu sombra.

Desde que mi piel nació en tus manos
tuvo demasiada edad.




4

Te guardo para después.

Tu piel al alcance de mi mano;
el peligro busco entre tus muslos
y el hambre de siempre
en la batalla por la muerte pequeña.

Cada vez que te busque
oblígame la vida.




5



No soy quien se amolda a ti.

Es la soledad que construye mi cuerpo en tu espacio.






6



Me pediste el secreto
y examino mi cuerpo
por si se ve la herida
para cubrirla.

No encuentro ningún rincón transitado
ninguna huella de tu saliva.

Tal vez
no te detuviste lo suficiente.




7



¿Cómo puedo tomar mi voluntad
si sigues trazando mi cuerpo?


8

Te has perdido
y no sé dónde buscarte;
es como si por tenerte una sola vez
te hubiera tragado mi cuerpo.







DEL LIBRO SendEros



1

Sé de la caricia
que anhelas y callas.

Ya basta,
desabróchate la piel.




2


Juguemos a ser niños

oye mi plegaria

penétrame cantando.





3


En la piedad de la noche
nuestras aguas sin cauce
buscan

algún cuerpo.



4



En mi ofrenda
hundieron su cruz
tus manos.

Devora
lo que queda de mí.



5



El prodigio de tu aliento

enfurece las bestias

que abren mi piel.



6



Por haber viajado en tu piel
tiene mi cuerpo su merecido.



7


Debajo de tu lengua
el furor de cualquier noche
la humedad

algún miedo.

Estuve a punto de quererte siempre.



8




Boca sedienta

Entre las piernas
fuente que sacia.

miércoles, mayo 20, 2009


diana poblet/ poeta, traficante de palabras/buenos aires/argentina
























Prontuario


la que amó sin el hasta
y lloró en la calle
desmedida
sin pausa
desquiciada
desierta

habitó bosques
acicaló silencios
aguardó sin fundamento
escribió como subterfugio
rezó al dios árbol
despellejó su alma

se negó a la muerte
nostálgica
montaraz
rebelde
india por opción
comarca sin dueños

que parte sin despedirse
y no acude a funerales
por no existir
palabra
ni abrazo
que calme esa ausencia

la que te ama
sin el hasta:

Yo.




Simbiosis

Escribo para que la muerte no tenga la última palabra.
Odysseus Elytis


Ahora que la pasión techó el mar
lo bravío del oleaje remuerde en la palabra anzuelo
clama y contempla cuántos pueblan este grito
la procesión fantasmal que gatilló la ausencia de Alejandra
grita presente desde un epígrafe de Juarroz
me retiene en Temuco con un verso de Neruda
hace el amor volando a lo Girondo
deja sin oxígeno en el intento por recitar a Orozco
cabalga con los mismos enemigos que Dalton
desespera y talla en el sílex de Cortázar
abruma a la salida del colegio de Santoro
aquella tarde divina de octubre cuando Alfonsina se volvió mar


Soy
la respuesta a un tiempo de marejadas
que buscó Desaparecidos con Gelman
con tácticas y estrategias de Benedetti
enciende fósforos en algunas astillas de Silsh,
cuando el vozarrón de Marcos Silber le pone pantalón largo al diminutivo,
Historia que arde en la memoria de Elena Cabrejas
la avenida que Andrea Sánchez Bozz cruzó con un taco roto
los incontables pulóveres de Jorge Estrella,
el alarido del pájaro que habita desde Graciela
lo bizarro que exuda Aldo Novelli
la bronca antiestética de Vedovaldi
el relámpago desenfreno que sostiene a Pablo Mora

Soy el insomnio militante de Cristina Castello
la nostalgia argentina made Impaglione
el bosque de abedules oculto en el catalán de Pere Bessó
la culpable de matar arañas sin cuestionar a Revagliatti
la biblioteca con nísperos de Gustavo
la pintura poética de Martinelli
la que aplaude la “tristeza delicada” de Edna Pozzi

Soy todos aquellos más nosotros
sumatoria de un dolor irrenunciable
porque este fue el tiempo que nos zarandeó sin esquives
aquí fuimos aprendices del birlibirloque
temblorosos manejadores de un fórmula 1 con destino incierto
que a veces sangró injusticias
embestimos con el gerundio gritando y en pelotas
con esta pasión que techó el mar libramos al poema
esa marejada de acantilados tan propia y tan ajena
la que conjugó mal los verbos de la ira
la que sedujo sin tul ni danza de vientre

ésta,
nuestra última palabra,
la que aún nos late sin Derecho ni amparo.



Niñez anónima


Otra vez ese dolor de bandera a media asta
en esta plaza de pochoclo y molinillos
en la desolación aburrida del subte
tu hambre ajeno se vanagloria
al lado de mi indiferencia
amputo mis ganas de hablarte
no me comprendas
ellos dirán:
el frío es porque viene el invierno
tu dolor no tiene medicina
tus mañanas llegaron muy tarde
tu escuela cerró por derrumbe
no aceptes mi vergüenza
que no te expliquen el asombro ni la calle
no acuses recibo de mi impotencia
que no te detengan estas,
mis palabras tembleques
este afán por arroparte un solo día
el cartel que contenga tu mirada de intemperies
tu soledad anciana de cuatro años
Aquí no leemos indigentes
aunque lleguen desde tu obcecado silencio
desde tu mano extendida en calendarios
desde tu rosita prensada en celofán
creo que es insoportable,
aunque tenga el color de la patria
este dolor de bandera a media asta.



Rosal


Encontré una espada
la enterré en el patio
mis hijos la regaron
una mañana
su perfume trepó mi ventana

extraña flor
de espinas metalizadas
y pétalos rojos.

Ellos creen invencible
a esta rosa
pura sangre.



Lo Inexplicable


Quería hablar sobre aquel día
cuando la playa era una esponja de arena
y los castillos aún eran posibles
cuando mirar el horizonte era abarcarlo
saboteando cormoranes desprovistos
obteniendo a cambio silencios quebrados
por la inconstancia del mar
todo bucólico y sin nubes
abundante bronceador y Cien años de soledad
disfrutar mi último verano
después la universidad y su tiranía temporal.

Alguien llegó corriendo y dijo que estabas muerto,
vos y todos mis amigos
los de la secundaria
mis amados pescadores de sueños
picaneados
quemados con cigarrillos
naturalmente muertos
de muerte natural
y el mar se puso rojo
y la playa fue una esponja de angustia
y los castillos ya no fueron
y el horizonte aún es inabarcable.

Quería hablar sobre aquel día
y su falseada bisagra histórica.
Tengo un frasco de luciérnagas
para iluminar la noche que llevo encima.



Declaración


Cuando sonreí
debí decir que te amaba
pero ocurrió todo aquello
casi graniza y al final fue sólo llovizna
cayó el muro que no era de Berlín
se derrumbó un murallón de silencio
un pájaro anidó en la estatua de Mariano Moreno
de tu mano brotó una pluma
tu boca abrió las compuertas del olvido
las bombas de Irak continuaron cayendo
los niños pedían monedas
crucé un gato no tan negro
una columna de piqueteros con banderas
y dos perros del baldío
perdí el 60 por incredulidad
tu banco insistía en solitario
el lustrabotas perfumó la tarde con betún
tu voz sugirió un no importa
mi palabra pulsó el silenciador
grotesca me atraganté con letras sin sonido
en ese momento no se movía ni una hoja
fue imperceptible la mirada empañada
ese limpiaparabrisas del ojo
y cuando apenas sonreí
debí decir que te amaba.



Sin otra alternativa


Sólo adentro de un poema de Cortázar
o en los atados de alcatraces pintados por Rivera
tal vez hasta en alguna Biblia con hojas de papel arroz
o en un vuelo repentino de flamencos hacia el noroeste
ante la verticalidad de la pregunta que acarree el sofoco de la pérdida y,
cuando tu espalda fuese el horizonte.
Sólo allí, aceptaría mi naufragio.



Parque Lezama


Rozar el espacio entre la nube y el ojo
incrustar esplendor en lo profundo
permanecer ajenos un sábado cualquiera,
habitarnos desde lo profundo
trepar la tarde desde viejos troncos
abandonarse en el instante sutil que posee la transparencia de la gota
amortajada la bestialidad del noticiero
sin que llegue a demoler la acidules de su palabra

libertario nuestro ojo raja los cielos, toma carrera
sin detenerse en los brotes del ramaje
empina la rugosidad de las tipas amarillas
cambia de árbol y embiste
repleto el asombro
secuestra todo el silencio de este banco
conecta al Universo sin redes ni telefónicas.

Soy, esa quietud sin nombre.



Tomar la palabra sin pinzas

A Cristina Castello, por Palestina


Desprovista de raso y cubierta de alpatacos
que no se detenga la que habla desde adentro
la que instala panfletos en el alma y supura el grito
que no se detenga.

Que sea Palabra corajuda, lumbre y malón
que no amaine su cultrum de ira callada
sólo el respeto por escudo y ahora libre,
que no se detenga.

Dejarlos al borde del abismo donde habiten buitres
que no puedan los insultos con tus corceles ni breteles
que se fuguen los hipócritas y permanezca la Memoria
que no se detenga.

Templada tu ira, borrón de papel, noche del universo
impotencia estaqueada en la pared de la tráquea
sin abismo ni lágrima, sin alaridos, sólo escribe,
que no se detenga.

Que ningún dios mutile tu grito por aquellos
que ya no pueden ni rezar.


viernes, abril 10, 2009


jorge ariel madrazo /poeta de palabras rituales /buenos aires /argentina



























Poemas inéditos - 2009


Ella baila en el tren subterráneo

Ella baila en el tren subterráneo
virgen en llamas
sagrado fuego ya no hay, ni
jaculatoria
elegía o
palio
ritual

Ella, la desangrada, palidece
ojos en blanco
Posmoderna Juana de Arco
no guía ella a nadie a la victoria por
la patria en peligro
la patria: minué de basurales
donde Tiresias devela su teta bisexual
y hay
leprosos con lacras por dedos

Ella agita en el subterráneo su cesta
de serpientes

sus niños: dientes dinamitados
bocas en llagas y
el pus
de la
inanición

Ella repta en el subterráneo
húmeda
parturienta
infinita

Sus niños brotan vello de hombre
el revólver brotan
con el que mañana han de matar


*

Si la paloma por halcón perseguida
Huye con energía y vértigo pasmosos
A través de tornados, kilómetros, nubes
Y al sentirse alcanzada
Igual que el “Barón Rojo” proyéctase hacia tierra
eludiendo la metralla enemiga

Así huyes de mí
Con grácil aleteo
A través de poemas, labios, ojos.
Y yo, ya casi un viejo
Y vos, siempre paloma
Y vos, siempre paloma
Y yo, de pronto, un viejo.



*

Ella toda en verde

Ella ilumina semillas
febriles misivas
Sobrevuela Ella un cercado de heliconias
Su vestido enrolla en muslos de polen y agapanto
Que me aprisionan cada noche manando clorofila
Golpes de sexo y fucsia rompiente cascada
Ella anhela compartir su alma su lecho de luciérnagas
Inventariadas por mí, hasta el alba, con obsesivo método
Me escribe Ella con abejas Canta Ella cocotales del agua
Vive Ella toda en verde Un gnomo es Ella de los bosques
Ella me escribe versos clorofílicos jamás
Sufrí tal deseo vegetal
Ella me escribe y sus senos frutecen
Ella me escribe con vértigo infinito
Es un picaflor jamás detiene sus alas su
ilusión, Ella escribe muy lejos de mí
Ella me escribe, me inventa, me redime
Igual que el picaflor redime el aire.

*

Gelmaniana

Atención, atención, yo gritaba atención
En lecho de hospital o en agua leve
Mientras caían ruiseñores al mundo
Con íntimo y terrible estampido de obuses
Y sin cesar sus alas enrrollaban las sábanas
Y sin cesar su silbo se deshacía solo

Atención, atención, yo gritaba atención
Porque ni mil mujeres podían saber tanto
Como aquella que abría el arco iris y
Lo partía en naranjas, amarillos, violetas,
En pueblos, cocodrilos, verdades lo partía
Y el hombrecito solo temblaba entre los astros

Atención, atención, él gritaba atención
Aguardando la fe ahogada en una esclusa
Y dijo la muchacha: “esas extrañas flores
Son ojos de poeta”, y él nunca olvidó el nombre
Parecido a esos labios, parecido a la muerte
Por lo cual y ante tanta alarma desatada

Atención, atención, él gritaba atención
Se lanzó por su grito al vértigo del tiempo
Como quien precipita la solución de bario
Como quien hierve sangre para hacer criaturas
Como quien ama y juega su vida en el intento.
Como quien ama y salva su vida en el intento.


*

Pensando en Pessoa

qué bella ha de estar Lisboa
bajo el sol que la desvela
pensé mientras sangraban
gaviotas degolladas
en la neblina añil

Eso me oi decir:
Qué bella ha de estar Lisboa
pero

¿por que Lisboa y no
Praga o Medellín o Islamabad?
Lisboa repetí
Lisboa

y
Pessoa
acarició su iguana
inexistente

se acodó en el alféizar
de mis invocaciones

dialogó conmigo
y con sus
otros yo


*


Sus manos

Tu mujer ríe en un salón distante.
Sus manos que se agitan llamándote
¿abrigan quizás el anhelo de volver
al cotidiano mundo?
El bajo mundo donde
las muertas cosas simulan ser
sustancia viva:

mesa cama silla
un ramo que se marchita en el rincón

Te interroga tu mujer sin palabras.
No sabes responderle. Cómo le dirías
de sus ojos que no pueden ya mirar
cómo asir su mano que estremece
el vacío, su mano
que no consigue
más aferrarte.

Esa mano que hoy es
iridiscente no mano pero
que fue tan manita ayer
tan lentísima ternura fue

para dar de comer a las palomas
en la boca.


*

El sol

no sabe de moral:
en larvadas
tardes
centellea

déjase
penetrar
por el pico de
pelícano
del mar

Cuando lo desea
el Sol
enracima

uvas de
la
Vida

O las calcina con
un relincho un incendio
un desangre un
galopar

El Sol no sabe de
lenguas
nadie
le reveló:
“usted se llama
Sol”

El Sol no
habla
del Sol
sale o entra
y no lo
piensa

rayo más
rayo
menos
el Sol se parece
dulce señora
a usted

usted que
calla el propio cielo
desola el corazón
no piensa en
el varón

brotado de
su luz.



Poemas del libro de reciente publicación «DE MUJER NACIDO», sección EROS.

EROS


RUÉGALE ELLA:
besa mis velos
pliegues húmedos te ruego
me beses
(dulce sutura suscitadora
de abandono o
sinrazón)
Le dice él: he de besar
tus simétricos sintagmas
levantiscos
tus postreras
estribaciones
húmedas
deleitosas catáforas
hundiéndose en el mar

Ella:
sus rojísimos quiasmos
pezonados
cuando los felinos del
“cómo cómo estás”
eleven filológicas turgencias
y acaricien dedos de él
saliva de femenino labio
(pasional metonimia
penetraciones en
tropel)

Ruégale Ella luego y
se enciende
olas ruedan sobre sus hombros
sobre aquél su hombre transterrado
le dice Ella plegaria íntima
“te quiero” dice y vuela sobre

todos los tejados
del mundo.




CÓMO EXPLICAR
tal derroche:
tus brazos
de blancura de ave
tus pechos
circundados de astros
Nadie sabe
que ser mirado por tus ojos es
fatales desembarcos
alhucemas
claror del alma sobre el mar

sin embargo
este amor llega y huye
a cada instante huye no
se está quieto
el bueno para
nada
el tonto de capa y capirote
descubierto a tres trancos de
la muerte
Cómo explicar

tal tardía circunstancia del viento
tal conjura
de mínimos aires nonatos:
piernas las tuyas rodeando
el cielo
voz tuya ruego de canela
cabellos tuyos
donde nada el mar

Llega tu amor tirita tiene miedo
tu cuerpo crece y a la noche interroga
obstinada pasión que enrojece
con más ánimo si oscuro está y
si nada
nos une nos atrista nos
separa.




DULCES, CÁLIDOS ESPACIOS
llamados “cama”, “silla”,
planetas urgidos de acoger
éste tu cuerpo el
palpitar
de tu cuerpo tangencial
al trajín
Sorda mezcla o escena teatral
lámpara oscilando
de uno al otro fiel
del escenario:
cuerpo cuyo jadeo
alumbra un no-físico ritual

olla hasta ayer
genérico metal
(y hoy:
cocción encebollada
de la que pende
el universo).




SI COMPARTE USTED
con remota mujer
muy después de diluviar
lilas abluciones
en enlozado aguamanil

si comparten simplemente
una fuente
de frutas donadas
por el mismísimo buendios
y la carne

comparten el vino
espeso de la vida
rociando la noche
empírica y abstracta

si comparten flujos
de legumbres
y los inundan humedades locas
al oficiar ante la mesa
el iniciático ritual
mientras ella desvaría del pasado
y desvaría usted del pasado
y de esas otras
extrañezas del alma

si comparte usted con tal mujer
desazones y albatros de la suerte
y presiente usted que el destino
es un caliente par de alas
y comparten usted y tal

mujer

aquel jadeante vuelo
imprescindible



ALAS DE COLIBRÍ
sus ojos
álgebra de oro en
la multitud

alas febriles
que ayer
te levitaban

déjante hoy
lluvia inútil
caer




NOCHE DE LOS PINTORES Y VOS
en tu sepia sillón (palidecida)
debatíanse turgentes dilemas del arte
parroquial
y aquellos muslos tuyos
tras la tela obstinados
serían tal vez
el
homenaje
mejor

que hembra singular rindió
a Picasso
a Matisse a Bracque



DESPUÉS DE TUS OJOS EL SOL
es lo que más esplende pero
sobreviene el eclipse los celos

absurdos del destino (empáñanse
tus ojos en pena o
desconsuelo)

Oscuro es el camino si la escena
el eclipse solar ensombrece:
sangran las venas vómito y herrumbre

mas regresa a la frente su color
el panal a la miel, el amante al amor.
No puede el sol lidiar con tanta lumbre.


larry mejía /poeta de sangre doliente /santa fe de bogotá /colombia


























Los perros se suicidan


Prologo o pretexto

Ahora que la poesía como la fe sirven de poco siento que debo aunar estas negaciones y hacer de ellas un valor agregado a la degradada existencia, debo divagar entre el llanto y la risa, entre el debe y el haber de la palabra y hacer de ella un refugio. Pronunciarla para no ir al infierno, jamás iré al infierno porque jamás haré silencio, dije digo y diré y me repetiré una y otra y otra y otra vez, viajaré con mi palabra como pan para el alma. Este poemario así no más y así como así repetido, incendiario, rinoceronte, salmón, cisne, ciego, nacido del corazón y del corazón de las botellas, de las calles a las 4 a.m. de la nada a cualquier hora, de la tierra, del polvo, del olor a sangre que tiene el ladrillo aún caliente, del olor a muerto que tienen los recién nacidos en Colombia.
Este texto es el susurro de una vereda en que volví a nacer y en que muero a diario por la sangre de mi más próxima semejanza, mi mayor vergüenza: mis hermanos que agonizan conmigo, y sin conocerlos vivo por ellos y les regalo mi palabra como una respuesta a tanto silencio cómplice, a tanta guerra que con sus brazos de maldad cercena nuestra raza. Este poemario para María, para Angélica, para Suander eco incondicional, para Pablo, para los que conservamos sin saber por que la fe y la poesía, como si sirviera de algo. Por supuesto y como siempre este poemario es mi pequeño canto con todo el amor para Fito Páez y Thomas Forsberg.






Turba de burdos y patanes,
Canalla vil de altos y bajos,
Especieros ricachos, truhanes,
Letrados sin letras, pingajos
De hombre, esquilón sin badajos,
Voy a hablaros sin ton ni son
Y sin muchisimos afanes,
De mi mala reputación.

Aquilino Villegas


Por fortuna

No me pertenece ni mi nombre
Ese es un eco del deseo ajeno
La sombra que tan filial siento
Es producto de la luz que tan lejana veo
Nada es mío
Nada me pertenece
Ni la poesía que escribo
Ni las cosas que callo
Todo vuelve a la montaña
Y se nos va por el río




Ausencia

Háblame de tu amor de catalogo
A mí que he preferido esperar solo
Al calor visceral de la palabra
Y al amargo frió de los espacios
Háblame de tu sonrisa de inventario
A mí que he preferido reír solo
Ante el sincero espejo de los años
Y la cadencia puntual de las manecillas
Háblame de la eternidad del sentimiento
A mí que te espero de esta orilla
A mí que nada tengo y todo ofrezco
A mí que trato de empuñar instantes
Háblame en ese tono dulce pero ausente
Que uno solo advierte cuando se ha ido lejos
A mí que sobre la piedra muda
Le construí un altar a tu silencio


Bitácora

Vengo de la soledad
Voy para el universo
Vengo de las pesadillas
Metidas en este sueño
No quiero terminar
Ni volver bailando tango
En una calle cualquiera
En una con tu nombre
O el nombre del que sea
Audiencia abran los brazos
Vengo de la poesía
Voy para el universo



Como tu mirada

Tu recuerdo vino a despedirse
Recogió sus fotos
Pagó el café
Y dijo –Adiós–
Ahora ni tu recuerdo me acompaña
Estoy listo para irme a bailar conmigo mismo
Para tomar agua de hierbas
Para tejer mantas
(Penélope eterna)
Y acariciar gatos
Con la dulzura de la valeriana
Que usaré para dormir
Cierro mi corazón
Como tu mirada que no existe




Opción

A Arturo Arcángel

Correr al campo

Huir de mí
Del otro mismo
De la duda y la respuesta
Mejor refugiarme como elefante
A la sombra de mis años
Cazar como tigre mariposas
Y letras en el aire
Del dolor no tener cuenta por el juicio del instinto
La hemorragia de la ciudad
Inunda mis segundos
Voy ahogándome con ella a cada paso
Mejor correr al campo
A cantar las tardes y las lluvias
Con exactitud de dios que se hizo niño
Y se fue a peregrinar en la tierra de los hombres
Sus sueños de animal



Anti-Oficiante

A mí me gustan las hojas carta
Siento que estoy escribiendo por y para alguien
Pero las hojas oficio son bastante tediosas
Como si aparte de todos los pecados
A uno le endilgaran escribir y harto
Las hojas carta no se pierden
Saben a dónde ir
Si uno mira abajo sabe que se acerca a un final
Son un vicio menos
Como un cigarrillo más largo
Como una sopa espesa
O un caldo en un amanecer resacoso
En todo caso me gustan más las hojas carta
Son más como yo incluso más delgadas
Sus orejas escuchan y callan
Las orejas de las hojas oficio se doblan
Se maltratan
Se quejan de las carpetas pequeñas
Se quejan si uno las guarda en una revista
Siempre hay que doblarlas
Se ven incómodas en la mano
No es fácil llevarlas a cine
Son como una novia más alta
Y uno debe empinarse a besarlas
Si por ejemplo uno escribe E.S.D.
Se imagina un buró muy amplio
Y pronto sabe que el puesto se lo darán a otro
Será mi amalgamada ignorancia pero
¿Cuál es el oficio de estas hojas tan largas?
Molestar
Molestar como casi todas las cosas de la vida
Como la televisión
Como la radio
Como los buses
Como la religión
Como la política
Como la verdad
Como las confesiones
Como las computadoras
Pobres árboles
Nacer y crecer para multiplicar el suplicio
En palillos sillas u hojas de papel
Pobre máquina de escribir
Como si no fuera suficiente con estas caricias austeras
Y estas constantes mentiras





Valió de nada

Ayer cuando la boca
Se corrió de la botella
Casi me bebo la vela
Mas el barco estaba lejos
Y todo por no hacerme daño
Y todo por procurar olvido
O por un traje blanco con sus rayas rojas
Y todo por no ver la luna y por llegar a tiempo
Y todo por salir corriendo
Y todo por no hablar esperanto
O por no usar sombrero
O por no ser un perro
Y todo por no hacerte daño
O no decir te quiero
Y luego se acabaron mis palabras





Llamada a larga distancia

Los rayos del sol ya repican en el alma
Es esa inmortalidad que agoniza a cada despedida
Y busca bajo la alfombra pupilar
Un sueño resurrecto
Una gaviota en el cielo
O una lágrima suicida
Ya lo peor ha sucedido
Sigo vivo
Haciendo las maletas del gran viaje
Eso es el alma y el amor
Un equipaje
Que uno en vida va deshaciendo
Para morir vacío
E ir llenando luego
De ilusoria eternidad
rubén vedovaldi /poeta a pura sangre /santa fe /argentina














Nada traigo a este sitio


ni ruiseñor de Keats ni tigre Willam Blake ni
río de Juanele o gato de Girri

no he domesticado mis estrofas
no le puedo al silencio ni a la ausencia
águila ni serpiente de Zoroastro traigo,

disculpen, no me trajo ni la maga de Julio
ni el burrito de plata de Juan Ramón Jiménez
ni cuerva de Vallejo ni aquel cuervo de Poe;
ni la rana de Basho ni las cosas
que Giannuzzi versara contra su muerte

no he fracasado más que cualquier otro
no he bebido mejores licores
no me alcanzó la luz del elegido
ni me chuparon los pozos de sombra
¿con qué derecho vengo a oficiar de poeta?

no hice más feliz a la que hice feliz
que lo que otro bien pudiera hacerla
no soborné, no maté a ser humano
no fui padre ni esposo
no moriré en París
no me piden permiso para ser
la lluvia, el viento, el mar;
el sol para brillar
la flor para aromar en el desierto
¿con qué laurel esgrimo olvidables argucias de poetastro?


no descubrí el aleph ni falso aleph
no estuve en la frontera al borde de la guerra
no me ha excomulgado la Iglesia en que no creo
no he ganado una estrella
en el cielo inestable del marxismo
no amasé una fortuna ni dejo deudas
sólo que aquí y ahora me atraviesa
este atardecer gris de medio invierno
y estoy solo en mi cuerpo
(no más solo que antes o que otros)
y está todo tan frío tan inmóvil
que estirando la mano con que escribo
quise alzar esa piedra que es mi alma
y no puedo y me duele


no consigo arrancarme a ser un grito
un vuelo azul un viento gris o negro
un pozo ciego un puñal una rosa
un pedazo de pan en la vereda

nada traigo, disculpen,
y no sé cómo vine a dar aquí



Clivaje


ciclón ingente
la muerte es una canción desmesurada

tonel
diluvio
turbión de los confines

electrón en órbita
alrededor del núcleo de la nada
arrulla en vano la paloma de la paz

arriero de los cuásares
punto infinito y ruptura verbal
el poema no puede

huevo dragón
corazón de iceberg
la muerte es otra danza de Babayaga
sobre magma auroral

micrón de eternidad
quantum volado

mi plasma es la fisura
de un núcleo insomne





Andan


...que al hijo del carpintero el pueblo lo quería
-sí pero mandaron salvar al otro dije al delincuente
que había sufrido mucho por nosotros inculpó
y yo le aclaré que habría sufrido sí pero no por nosotros
que se entregó para que se cumpliera alegó
y yo le recordé que no se entregó que luchó
y lo habían sometido contra su voluntad
a suplicio junto a su esposa e hijos
en la plaza de Wacaypata en el Cuzco
y dijo que no que era de otras tierras
que no tenía hijos que no había conocido mujer
que era hermano
-y le habían metido braza en la boca agregué
y que no que vinagre
-y le habían arrancado la lengua los malparidos
y me hacía que no con la cabeza
-que ataron sus brazos y piernas a cuatro caballos
y dijo que a caballos no
a pie hasta el monte a latigazos
-que lo querían descuartizar añadí
y que no que lo habían desangrado pero en cruz
tres clavos corona de espinas lanzazo al costado
-lanzas nuestras no eran porque
acá todos vimos cuando intentaron descuartizarlo
y el cuerpo no se partió
no se partió es verdad
eligió piedra humana para reconstruirse
y está de pie en el mar
-pie de horca será y en mar de sangre
porque lo colgaron o decapitaron y que no
santos cielos que cómo iba yo a decir eso
de nuestro Señor y Rey y Maestro
-señor nuestro no era deslindé
y rey tampoco,
que enviaron su cabeza sangrante a Tinta y lo negó
que Nicodemo en la noche
removió la piedra para esquivar el bulto
y no sé qué más de la paloma
-que enviaron uno de sus brazos a Tungasuca denuncié
y que nunca le cortaron brazo ni mano
-que el otro brazo a Carabaya lo mandaron y tampoco
-que mandaron una pierna a Santa Rosa
y la otra a Livitaca y dijo que no
que se la habían quebrado los soldados sí
pero que lo demás era blasfemia
apostasía pura
pura mitología de salvajes
-¿salvajes nosotros?,
pero si los civilizadores le quemaron el torso
arrojando sus cenizas al río Watanay
y anotó que no
que un Juan lo habría bautizado pero en el Jordán
para que creciera en el tiempo como era escrito
-pero mandaron extinguir toda su descendencia
hasta el cuarto grado para que no heredaran
y que no que tampoco
que era rey eso sí pero no de este mundo
que al tercer día ya habría ascendido
que volvería volverá ya viene y digo que no
que siempre están
sin lugar en su tierra
sin derecho en el mapa
viento en el viento van
que ya no esperan



Que se te enfría


el viejo de la bolsa
se ahogó
en el plato de sopa
que nunca más tomaré


de su libro laurel de fuego & Boca de tormenta




Veinte guitas de verdad


si metías un bichito de luz
en un vaso invertido
debajo de la cama
una de aquellas noches de verano
al otro día se te volvía
chirola
de veinte



En el quiosco


la mano que da al niño un caramelo
afloja el llanto
por ahora



Cuadrúpeda fatalidad

aquel buey
no se resignará a que otro
u otra o algo
lo lama
peor de lo que él,
él solo,
y sólo él
bien
-cree que bien-
se lame




Tenga cuidado, amigo


eso que tiene a tiro es la humanidad
en la persona de alguien, cualquiera;
tenga el mayor cuidado siempre
porque el humano es tan fuerte y tan frágil
tan sensible al amor en cualquiera de sus formas
tan vulnerable al desamor tan pájaro

tenga tacto en el trato
con esa delicada criaturita
puede matar al ángel
puede helar para siempre la sonrisa
puede arruinar al niño dentro del hombre
o malograr al hombre dentro del niño
puede romper tan fácilmente un alma
y es tan difícil después reparar

tenga piedad al ver su torpe modo
su gran error su más querido vicio
al oír su mentira o su verdad
la hora de su puño o de su canto

tenga cuidado incluso antes que nada
con usted mismo a solas para sí
en el espejo en el lecho del sueño
en el trabajo en el recreo mire

cada humano conduce a un amor
y cada odio conduce a un infierno

no le prohíbo odiar ni me prohíbo
también eso es humano
sólo me pido y le encomiendo amigo
mucho cuidado con esa materia




En alza


las góndolas del supermercado flotan
sobre el canal de los precios
corriente arriba;

mi corazón no lleva código de barras



A ojos cerrados


si perdiste
un beso
avisáme y
lo buscamos
juntos

No señor,

no es lo mismo una barba
desarreglada y vieja,
que una vieja desarreglada y de barba

no es lo mismo el bienestar general,
que los generales del malestar

no es lo mismo una velada agradable,
que una desvelada desagradable

no es lo mismo
llevar adelante una casa,
que llevarse una casa por delante

no es lo mismo pobre pero honrado
que honrado pero pobre

no es lo mismo “América para los americanos”
que “Latinoamérica para los norteamericanos”

no es lo mismo jugarse un entero
que jugarse uno entero

lunes, octubre 27, 2008


marta cwielong / poeta de cuerpo entero /longchamps /buenos aires /argentina



























Selección poética

------------- de: "Pleno de ánimas"


*

Los perros son otros
pero aparecen / cada tanto,
fragmento de alguna historia.
Extraño, no creí pertenecer a alguna. Los días fueron
sucediendo/
como las nubes.
Todavía no entiendo qué hice con las horas.
Hasta cuándo hay inocencia?

No puedo recordar mi infancia.
Quién era mi padre?

borracho por las noches,
refugiado,
el nazi,
un polaco,
un
alemán
el que salvó a la niña del campo minado
quien amaba a mi madre
quien amaba a madre de mi hermana
quien castigaba a mi hermano

el ateo

el nazi
el que hace que no tenga memoria?



auguri
a Romualdo Rossi.


il mio cuore rimanera sempre per te
me dice desde roma,
y me regala un corazón
de ámbar
para que cuelgue de mi cuello
ámbar
fósil
que atrapado se convirtió
en belleza



*
a aldo novelli

me han dejado sola,
y en esa soledad hice mi guarida

junto piedritas azules

olvido casi todo

pero traigo de regreso
al animal herido

no saben lo que han hecho



*

quién debía cuidar
a la niña que yo era?

que alguien responda

que alguien

diga perdón





---------------- de: "jadeo animal"


*


duelen los labios
o la boca

quién besa?

los labios, la lengua
o es dolor de callada
de mordida

de morderme
de ejercicio de besar
de haberte besado
de calzar justo en una boca



------------del libro inédito: "
Vulnerable"


*

vulnerable
el cuerpo

a la mirada



isla negra

vine al pacífico a enterrarte
hacer una tumba digna de ese amor
arañé la arena,
con sangre, tiré tu mirada
tus manos

quedaron mis dedos

ávidos de sal



*

arrancada
como mordida
tomo ese resto
lo arrojo al pacífico

cae

sobre las rocas
mis ojos creen ver
como se pulveriza



*

en algún momento
extendí la mano

de tanto quedarse al aire


se guardó

solita

y quedó

olvidada

tan solita



*

esta mujer

sueña

en contra de todo

aún después de todo

pobre mi amor

no supiste
ver
la tibieza del cuerpo
después de la pasión



*

hoy me abandoné

a la hora que hay un agujero entre el sol
y la noche
donde todo parece perdido

iluminado de vacío

bailé sola esa música que
nadie escucha
me susurre sauces, álamos
y un pino
que silba
anunciando muerte



*

teníamos ocultas
las manos
diría la piel
y rompí el vaso con Beefeater
creo que era Barcelona,
musité algo
que nunca volvería a verlo
si recién llegó, dice mi amiga

y estás partiendo

en cámara lenta veo el gin
cayendo fuera de mí
a pesar de mi sed.


graciela cros / poeta de tierna dureza /bariloche /río negro /argentina























En Ancud

Mujeres hamacándose
en la noche del Fuerte San Antonio.

Ellas cruzan el aire
asomando sus piernas
entre las amapolas leves de sus faldas.

Han sacado sus niñas a lo oscuro
y en el envión parecen alcanzarlas.

Fuman graves los hombres
detenidos frente al negro agujero del océano.

Es enero en Ancud, el mes de las visitas.

¿Quién impone el olvido?
¿Quién propicia el misterio que nos trae a esta cita?
¿Es el sur?
¿Es el mar?

Nos protege el silencio.
Debajo de los párpados se desliza la espuma.
En esta isla, lejos, hoy todo sufrimiento se perdona.
¿Quién impone la vida en la noche del Fuerte San Antonio?
¿Acaso el sur, el mar?
Es redondo el instante, extendida la dicha, más allá de sus límites se apura la mañana.


----De “La escena imperfecta”, Ediciones Último Reino, Buenos Aires, 1996.




Lejos de casa


Lo verdadero ocurre en aguas profundas
y las palabras poco pueden con eso.


Los pescadores han traído un lobo de mar
que por error o azar cayó en la red de congrios y jureles.

Su cabeza ladeada hacia el este cuelga de un escalón del muelle.

No respira.

Tiene un fulgor lechoso en la mirada
y en un breve intervalo pasó de ser protagonista
a convertirse en obstáculo.

Es un hecho fortuito,
un punto irrelevante en la mañana
este lobo muerto por error o azar.

Me recuerda a mi padre
el último día que lo vi.




Genealogía*

Mi hija escribió que yo nací de un huevo en el río
y por eso soy un pez.

Para mi padre era un caracol
entonces debo ser lo que él creía
porque el huevo vino de él.

Sin embargo mi hija dice que también fui yegua
y que siéndolo parí un hijo de algodón
y a otro que está loco y lejos.

Hay uno que
es carpintero / corta madera hasta dejarla como el cuerpo.

No sé si esto
es realidad o ficción
porque una activa yegua de la noche
una auténtica yegua madre carne argentina de exportación
es caballo vaca pez carpintero y loco
carne de caracol
cantora.

Si no fuera porque me hija me clavó en el río
para que no me comieran cuando era huevo
nada de esto hubiera sucedido.


*A partir de una relectura de “Nido de ballena”,de Melissa Bendersky, Ediciones Deldiego, Bs.As., 2001.

-------- de “Libro de Boock” , Ediciones en Danza, Bs. As. , 2004.




Insomnio en Rocha

La almohada huele a cera,
las sábanas a sudor,
el colchón
a orina.

Este cuarto de hotel
no es,
ni lejos,
lo que solíamos entender
por diversión,
amor mío.

Olvidar
el Alprazolam de Andrómaco
a 300 km. de aquí
ha sido
una pésima jugarreta del destino
ya que me he puesto a dudar
de casi todo
y cuando eso ocurre
mi cara se deshace
en amenazas
y me asfixio
en la tensa
cordura
que nos ata.

--------de “La Cuna de Newton”, Ediciones en Danza, Bs. As., 2007.



Siete ángeles españoles

Aprendí a confiar en este hombre
También he aprendido a no saber que espero su llegada
De este modo cuando viene se parece a la lluvia
que limpia y nutre el jardín sin prometer que lo hará mañana

Hay palabras que este hombre no dice
Yo leo el silencio y tampoco las digo
Sabemos en qué moneda cobra lo no dicho
Mientras tanto en el jardín las plantas
florecen se marchitan
Hablo de él cuando callo

No importa que el jardín reconozca la mano que lo cuida
No sé si importa que un cuerpo reconozca a otro
Con este hombre no sé qué importa
pero llega a casa y como el jardín bajo la lluvia
me amplío

Este hombre viene a ofrecer lo que yo espero de otro
¿Lo que trae a alguien se lo quita?
¿Lo que me es negado en alguien se acumula?
Yo recibo de uno
ansío de otro
y no sé qué hacer
Sola
en casa
mirando el jardín
escribo
para entender.

-----------
de “URCA”, Libros de Tierra Firme, 1999



Inéditos, 2008


Invierno

Es agosto, 25, le escribo a Mansilla. El viento sopla caliente. Vaporosos y perplejos, de a ratos pesados y entusiastas, vagamos por las calles flotando como en un espejismo. La realidad ondula. Todo lo que existe se curva. Redondea. Perdido el arte de la conversación por causa de la extranjería, la lengua ajena me sostiene en vilo. Recuerdo unos versos de Idea Vilariño, no sé si cito bien, “Estás lejos y al sur, allí no son las cuatro” y me asombra no tener en quién pensar cuando los pienso. ¡Cómo haré para escribir sin tener en quién pensar cuando escribo! Intento comprender por qué estoy aquí y sólo se me ocurren razones poco valederas. No soy nadie bajo este sol difícil de calificar sin caer en el exceso o el lugar común. Es curiosa esta contingencia en la que carezco o aparento carecer, de historia, identidad o rumbo. Paso el invierno junto al mar, entre palmeras, bebiendo cachaça batida con maracujá, en este pueblo de pescadores ruidosos que ríen de cosas incomprensibles para mí y responden a nombres musicales y extravagantes como Nironi Aluisio o Argemiro Patrocinio. En vano trato de copiar su expansiva alegría. Todo lo que consigo es tachar borradores en los que hablo de pasar el invierno junto al mar, con palmeras.



El día 36

El funcionario de migraciones señala mi documento vencido. No sirve, fala. Le digo que ignoraba tuviera fecha de vencimiento, que ya estoy ahí. Acabo de bajar del avión y mi país fica longe. Todas las fantasías de deportación explotan en mi cabeza. Él no da señales de interés. Está aburrido, mal dormido, tal vez mal pago. Mi explicación le resbala y repite lo mismo con aire cansado. Y además añade que sólo tengo 36 días para estar ahí. Imposible, vengo por más tiempo. 36 días, repite, mira hacia el costado, resopla, repite con fastidio: al día 36 você vai embora. Escenas de Carandiru, Expreso de medianoche y aterradoras cárceles extranjeras cruzan por mi mente intoxicada de cine. Entre el miedo y la incertidumbre se filtra una pequeña idea, no es mucho, apenas algo. 36 días, un plazo, un límite, un final anunciado. Guardo mi documento perecedero y salgo al hall del aeropuerto con la sensación del indultado a última hora.



Nombres propios

Me gustan los nombres propios
más que los comunes.

Detrás de un nombre propio
hay una historia y
me gustan las historias
más que las elucubraciones.

Me gustan los nombres concretos.
Detrás de ellos hay elementos
tangibles, perecederos, en cambio
detrás de las abstracciones
suele haber paja que arde
al primer fuego que cruza.

domingo, octubre 26, 2008

claudia sastre /poeta de agreste sur /puerto san julián /santa cruz /patagonia /argentina




















El libro de los kilómetros





“¡No!, me gritó y pegó con el puño sobre una pila de
mosaicos blancos que cayeron hechos añicos.
No entremos nada de la mano del Martín
de Sábato y de toda su ilusión de salvación
y de pureza.
El horizonte, la inmensidad, la liberación. (..)
Entremos disfrazados de explorador o lo que sea,
seguía, entremos también con el peso
de alguna traición si quieren, sabiendo que
llevaremos siempre a cuestas porque
la Patagonia no libera a nadie de nada.
Ni de la pobreza ni del tormento.
Que se sepa. Sepamos que acá,
si no hay paisaje de tarjeta postal cerca,
estamos todos condenados.
Parias somos. Cinco gatos locos dando
vueltas alrededor de una oveja enclenque.
Qué summa ni summa. Resta. Resta Patagónica.”

María Sonia Cristoff- Teoría del lugar



Angel de la soledad
y de la desolación
sobre tu ilusión
vas a bailar.
.
Patricio Rey y sus redonditos de ricotta




Salamanqueros

Dicen que
a aquellos
que arreglaron negocio
con la salamanca
los dejan volver
una vez
una sola
a cenar con su familia.

En esas ocasiones se producen
incómodos silencios
toses apenas carraspeadas
que los ojos miran
sin ver, como al vacío
hasta que se marcha
y la familia respira
aliviada

Pueden entonces aguardar
a ciencia cierta la bonanza
las riquezas que traerá ese pariente
a quien no verán más
en la vida.





Hierro de marcar


Cuentan que en los cincuenta
entraban los gringos al mogambo
pateando puertas
mareados por la merca y el alcohol
entraban a los tiros y encendían
los cigarros con billetes
y con el índice señalaban a la chica
más hermosa
-una puta recién traída
carne fresca
no tocada todavía en la zona
y en un cuartito, detrás del cabarute
donde la cocaína se servía en platos hondos
para la clientela más selecta
con un elemento de marcar
ganado, el gringo, con sombrero puesto
todavía
escogía su señal
-una gentileza de la casa-
aquella
que estamparía
en las ancas rosadas
de su chica
para su propiedad
el tiempo que le dure
el entusiasmo




Pampa de salamanca


En el mostrador del boliche
que se abre a los naúfragos
escupidos por la pampa
de salamanca
duerme un mapa
amarillo, abierto in eternum
que señala lugares, hoy
inexistentes
lugares para no ir.

El bolichero lo ofrece con el mismo vaso
de ginebra a quién sea
un vaso cruzado de huellas
dactilares,
rastros grasosos de capón
de los peones perdidos
en la estepa.

Aparece y desaparece el boliche
cada tarde de viento rojo
tras una polvareda densa
en la zona donde cañadones
cicatrices inmensas de la tierra
caen al mar.




Las Heras- 1999


El chico, un veinteañero con sangre
aborigen en las venas
despertó ese día
con algo apretando su pecho.

De manera cuidada eligió
esa manguera bicolor que se usaba en el jardín
para regar las rosas, hoy resecas,
y la arrojó por encima de la viga de hormigón
que reinaba en esa parte inconclusa
para siempre de la casa.

Sólo resta esperar
el momento adecuado
sin interrupciones.
La siesta familiar o bien, la madrugada
y en silencio planear la escenografía.

Con curiosidad notó que ninguno
de los preparativos
le había despertado
la menor compasión
y entonces supo
cuán definitivo era
cuán desapasionado
y siguió sin conmoverle.

Era todo lo que necesitaba
Sin dolor subió a la viga
y enrrolló, segura,
la manguera rodeando su cuello
y se lanzó

No hubo
más ruido
que el motor de la termo arrancando.
como desde hace treinta años lo hacía
desde que el pueblo tuvo luz eléctríca.




Spleen by baudelaire


Habita en los gestos del habitante sin sueños
un cansancio
-spleen-
que no tiene que ver con
la falta de comercios
o posibilidades de estudio o diversión.

Es el vacío

Los encierra

Los espacios abiertos cercan
el alma del hombre
con miedo.

Miedo de estar solo o de hablar
con el hombre
que siempre va contigo.

No hay escondite posible
detrás una cortina con volados.
Y una casa con estufa y leño
ardiendo no es
necesariamente, tu hogar.

El spleen acecha tras el vaso
de vino, detrás de los ojos maquillados
de la chica
que ama por dinero




Perros en el fondo
a Nelly González

Acá hubo una revolución
y no fue
parida en buenos aires
no fue invento, ni proyecto
ideológico
venido desde afuera
Surgió del guiso
étnico de acá
un cocido intelectual del mundo
de los hambreados por esta y otras
patrias.
Venidos de otros lares y otros mares

Porque eso somos

Amotinados cimarrones
Irredentos
cuando marchamos al exilio

Perros atados en el fondo
del patio
ladrando al viento




Toda poesía es inútil


Porque yo no soy esa
la que escribe cosas bonitas
que le gustan a la gente
gente que dice: ahhhh! y pone caraboba

No.

Soy dura con mi letra
y mi poesía hiere
como un niño muerto
en una cama de hospital.
Porque con las cosas
que nos suceden cada día
toda poesía es inútil
Toda la poesía
del mundo es superflua

Mucho peor aquella
que reconcilia al hombre con el mundo

Con qué mundo?
en mi mundo el paisaje
este paisaje del sur
el más famoso y más hermoso
del mundo
no esconde
niños que se mueren
por mala praxis en los hospitales
adolescentes que se cuelgan
del alcohol o sin pesar
de los árboles escasos
mujeres que mueren en el parto
o abortan torturadas
por un policía
en una comisaría de las heras

O bien nos malmorimos en la ruta
ya que siempre
estamos yendo a algún lado
o volviendo de otro
y si no es la nieve
será la escarcha, la falta de gasoil
o algún piquete.
Andar es peligroso y no nos queda otra
entonces nuestra esencia
nómada se encuentra
al paso

Estaciones de servicio
melancólicas
paradores, como de bagdad café.

maría pugliese/ poeta de palabras aladas /muñiz /buenos aires /argentina





















Saeta

poemas inéditos




-Serás un puerto,
a tu pesar, un puerto
y tu mirada
una saeta fija en las orillas

¿amanece en Bahía?
¿estás de cara al sol en Cartagena?
¿quién silba por las calles neoyorquinas?

ese sendero muerto en Lima
frente al mar…


Roma y su tinte ocre al mediodía
Estocolmo y los cisnes
un silencio más alto más allá

Fui puerto,
es verdad, siempre fui un puerto
con los ojos en puntos cardinales
con las manos en barro
con algas en los pies

fui tan sólo un vasto territorio de señales

ciertos mundos con fulgores de lo inhabitado
laten detrás de las persianas
sobre mapas piel sangre cabellos

aunque persista el olor del hambre y la miseria
aunque se anuncien pestilencias paso a paso

me basta con el viento
y el vértigo
y el puerto
y las heridas


21.02.06 al 29.08.06








el nido deshecho por el pico de pájaro
el puñal en el vientre de lo amado inasible
los días anudados al letargo
las ondas transeúntes
los camalotes silentes
lo dijeron

las sirenas de barcos
el silbido de trenes
los golpes de azada sobre la tierra húmeda
lo repitieron

lo aseveró
el mástil ante el soplo del viento

todo profiere desparpajos
del hecho consumado
y ni una sola palabra
denuncia la intención

24 al 25.10.04










una taza y su boca
un sorbo y otro
la borra de lo hondo

los labios y la porcelana

de un lado
la cuchara

del otro
el plácido sendero de tus ojos
y las esmeraldas

21.06.05 al 06.11.06






entre las verdes curvaturas
debajo de los cascos en tropilla
sobre un maizal profundo
detrás del ocre en humaredas
encima de raíces encrispadas

la desgracia es paisaje
que profiere sus insignias en ruta

estuvieron aquí
con todos los sentidos en alerta
pensamiento y belleza

que exhibe
botellas paños rojos
flores de papel estampas
pertenencias

y un enlace de cardos
a cada paso a cada paso

15 al 26.04.05




sostenerte las manos
hoy porque sí ahora
con trémulos fragores
que no resisten y redundan
el estruje el vaivén pausado la memoria
manos en manos
que contienen
lo que el espejo tan solo desdibuja
por el débil escenario de la siesta:
no hubo días
sino un tiempo extendido como lagarto al sol
estás ahí?

sino un haz que obnubila mis ojos
estás ahí?

las elevo a la altura de la frente

y no más

02 .05 al 08.07.05





esta danza que traza
un torso sobre otro
se detiene?
los cascabeles
que intersectan miradas
nos detienen?
cada expiración
arrulla los letargos
de eslabones sinuosos
y una sola razón demoraría
a la obediencia extrema

Mi señor…
construí sobre el fango
un manto de jazmines
y me cubrí los hombros
con retazos de seda
lo esperé dormitando
abrasada
al cansancio y sudor

en verdad no es mi culpa
ni la suya, señor,
yo concibo la vida con amor con entrega
y usted reconoció los artilugios
tejidos de paciencia
como designios neutros del azar

hubo esfuerzo, señor,
hubo labor constante
sin reclamos
encontré entre residuos
el resplandor de los mejores tiempos

usted se enorgullece
de lo cerrado y quieto
de lo trunco y de lo disperso
yo en cambio no desisto
un final es principio
ejecución

26.05 al 28.05.05








entre una línea de sol al mediodía
y las penumbras
permanece el cerco inalterable
del desencanto
tan profundo y elevado
alto
que no quiero decir
cuánto me callo

28 al 08.07.05





cielo horizonte cielo
descubiertos
azules grises rojos tornasoles
imantan una figura triste
hacia el afuera
la observan
en custodia
por el tedioso marco de metal
por la ventana

31.05 al 05.05.05





si me hubiera unido a la caravana
si con mis pertenencias
les hubiera aliviado el frío o la sed
toda causa hubiera perecido
por sus consecuencias





31.05.05

opté por el desvío
y entre las multitudes
te vi llegar

no bastaba con las caridades
ni con la simulación

hubo que andar
sin prisas y sin pausas

hubo que conciliar las palabras
a la acción

31.05 al 06.11.06







el olfato ondula
entre los vestidos que conservan la fragua
de los aromas íntimos
y me traiciona

el sabor del café
oscila por el borde de la taza
y refiere a los sellos de la boca
sobre el esternón
y me traiciona

el discurso de un andar constante
bajo sauces sombreados
evoca pasillos maullidos vidrios rotos
escritos llantos desesperos
vanidades
y me traiciona

el erizo cautivo
se resiente
se niega al alimento
se encrespa y se contrae
cuando el único peligro es la huída
cuando la única certeza es la ansiedad
y me traiciona

la estela
enaltece con ráfagas
aristas que devuelve el sueño:
mejillas en roce
cinturas trenzadas
piernas en arco
ensalmos placidez
y me traiciona

son una niebla espesa
que transmuta en desprecio
cualquier rastro de amor

04.06 al 21.06.05





señales imperfectas atraviesan
un crisol de sonidos recurrentes
se combinan y alternan recepción-emisión
con dádivas del pretérito en presentes
con cláusulas de impertinencia

un idioma sin resonancias

vigas clavadas en la arena
interrogan
persuaden
significan
lo que avanza y arrasa
sin piedad

29.06 al 08.07.05





desde aguas turbias
vengo a brazo partido

desde la hondura de lo inevitable

retuve entre los labios
pétalos de amapolas
que ahora se desprenden
en breteles de aromas
sobre las simas del perineo

alterné los expiros
con desechos y lodo

le di impulso a los pasos
con insignes evocaciones
de la palabra suelo
asilo recinto

demoré los latidos
profané del aire
del sopor

sobre aguas turbias
los camalotes mecen
una presencia inalterable:
de pie
de espaldas
sin mirar
sin oír
sin pronunciar
no quiero

jueves, octubre 23, 2008

sergio sarachu/ poeta del suspenso/ neuquén/ argentina












Sus pensivos (fragmento)

Marcha

(...) fuego en el pupitre de la voz,
es la marcha.
Metástasis de la partida: la espalda como hasta luego.

El calendario del diente abre su ojal,
embaraza las especias de un boleto. Lo pone a tiro.
Lindante con la lógica del agua,
de oferta en oferta vamos.
Se trata de dejar aquí lo que acerca demasiado
-mudar de pezones intravenosos-.
Allá la tentación de lo que no aleje,
porque cambiarlo todo es la patria definitiva,
residuo orgánico del domicilio.

Ya en camino.
Ya el ojal trizando la cordura.
Los pañuelos se organizan en la garganta
-podría ser jueves-.

Salir aturdido de avenidas en celo
y calzarme unas ciudades a la pasada (...)





Frío

(...) en los escalones de este frío y por debajo de ellos
andamos como vinimos.
Sanos de vientre, de esperma, de armonía entre las letras.

El frío se arrodilla frente a mí.
Mira sin sol, sin echar mano a un agosto,
sin septiembres en la guantera.
Arrodillado, soplando el humo de mis pasos,
me ha sitiado otra vez.

Avanza lento. Paraliza la quietud.

El frío aun (…)


Algo de sur

(…) la arena y el valle son un vicio. Cateterismo del sur
que nos hace universales.
Aún parados en el ombligo de Santa Cruz,
de Chubut, de cualquier Patagonia que se precie,
somos mar y valle y desierto y cordillera.
La piel crece ordeñando la vida,
relojeando la nieve, el chaparrón, la fruta de carozo.
Masticamos distancias sin llamar la atención
y –disimuladamente-
hundimos la mano en el cráter del Copahue para escribir en Lapataia:
algo de sur somos todos
para no caernos (…)



Iniciales

(…) hoy la montaña no tiene las iniciales de tu piel.
Deletreo tu pelo fileteando rulos en mi hombro
y con la primera nube te llevás hasta mi sombra.
Escapo disfrazado de hombre entre los alerces
y te sirvo mi vagina para que bebas tu propia sed.

Escribo con algas y ladrillos de Cabo Raso
y no estoy allá.
No son mis manos las que juntan piedras blancas del río Manso.
Acuesto mis fotos en el valle del Chubut,
duermo en Gaiman, desayuno en Playa Unión,
navego tus labios con los durmientes
que pusieron paisanos y galeses en el desierto.

No soy yo ni estoy conmigo.
Mi garganta está sentada en un bar de Zapala
donde quiero escribir poesías para huir de mí,
de la sombra que te llevaste,
de esas iniciales con 35 grados que dejaste en la montaña
cuando nevabas con junio en mis alambres (…)



Retrato

(…) el retrato de tu olor está tendido sobre la nube.
Mira el domingo con fotos de sábado,
deja su costado en mis labios
y se hace bostezo
o carcajada.
Habla por lo bajo de los días que vendrán,
del trozo de un viernes
cuando por fin agosto fue un sol a quemarropa.
Todo lo demás es el retrato de tu olor
arqueándose en el reloj con asma
que gira alcoholizado y mudo.

La noche hace que tu olor sin vos desaparezca.

Aun sin viento
vuela en la correntada
y se disuelve en las migas del lunes,
como un (…)

martes, octubre 14, 2008

natalia molina/poeta recolectora de flores en las sierras/sierra de la ventana/buenos aires/argentina















ojo al piojo

estallan telepods en los lagos de marte
natalias subvirtiéndose
ojo al piojo
estas mujeres chumban
pero no muerden
ladran como perras al sol
y te muestran los dientes
desconfiadas
confían en su instinto
que a veces anda por saturno
cuando ellas pisan tierra
estas teletransportadoras
yerran feo
por ej.
dicen amor
y salta el desamor en la maquinola
tercas
repiten
amor amor amor!
cuando el pronóstico es todo lo contrario
pero no aprenden más
se les salta la cadena
cada 2 metros
e igual siguen
pedaleando hacia la luna
con escalas
obviamente
peleadoras natalias
que se tiran de las mechas
-nooo, vamos para el norte
-nooo, al sur
-y si mejor vamos al oeste?
-a ver chicas, si llegamos a un acuerdo?
-vayan todas a la cucha!
-dejensé de aullar en plenilunio!
-paren ya de escribir boludeces!.


Camino de ida


I


la histeria es un camino de ida
que no hace historia
sólo apedrea las ganas
en laberintos gesto-verbales
tonti
va con amor
bichi
aunque sabés que nunca
jamás te diría papi
me dan impresión las parejas
que se nombran papi ó mami
y he llegado a abofetear a algún sátrapa
que me ha dicho mamita
para no volver a dirigirle la mirada nunca más


II

no olvidono perdono
no hago escenitas
ni me muero de amor
más que los domingos enteros
y pedazos de los 6 días restantes
de la semana
en los que sólo quisiera
enredarme entre tus brazos y piernas
sentirte debajo de mi piel
escucharte el corazón


III

pero la histeria es un camino de ida
bichi
no nacimos para escribir
diminutivos que
nunca nos atreveremos a decir


IV

anoche soñé que te quería contar esto
pero no salían las palabras
dolía la garganta
tenía tos
de repente
comencé a escupir
trozos de vidrios
luego a vomitarlos
eran azules
contrastaban con mi sangre
ni vos ni yo hablábamos
sólo mirábamos
los fragmentos que brillaban
en el piso
como parabrisas de auto
después de un choque frontal


V

y no dejo de quererte
aunque sostenga que la histeria
no hace historia
aunque sea tarde
y desvaríe en contradicciones
vuelvo a inventarme para vos
vuelvo a cometer ese error


VI

no me voy del todo
no te vas del todo
distancias prudentes
que lastiman
así vamos,
bichi
asustados
poniéndonos murallas
buscando en otras bocas
el sabor de nuestros nombres


VII

y pensar que te quería escribir
palabras de amor, bichi
pero ando desencantada
y ya no creo en nada
un enano de jardín escéptico
impacta su bota entre mis costillas
y me siento más sola que la miércole
pero no es la soledad, bichi
la que me da ganas de vos


VIII

la historia la histeria
la histeria de la historia
la historia de la histeria
bichi
es el mismo camino de ida
en el que nos chocamos
a tientas
buscando
un fósforo
una pelusa
una miga de pan
que nos marque los pasos
para encontrarnos realmente
sin impactos
bichito de luz(no cualquier bichi)


(Apurada)


Paso de largo
frente a tu silencio
me hago la apurada
para que no me duelas.


Muñeca brava

gesto inveterado
de repliegue
al sur
donde las primeras palabras
son las últimas
elípticamente
una rosa vuelve a ser pimpollo
pero margot no vuelve a ser margarita
y la muñeca brava
continúa secándose las lágrimas
frente a la vidriera de la juguetería



repodrida

una grieta en la mirada
deja entrever luces
vientos desconocidos
irrumpen en la sed
dejándome sin boca
tal vez sea mejor así:

que se pudran mis palabras
y nazcan otras
que se pudran mis gestos
mis pensamientos
también
que se pudran
me tienen repodrida
seremos compostaje
de otra yo
en el abismo ensordecido
por flores amarillas
pétalo terso
perfume
hacia el sol
en los días
y raíz a la luna
por las noches

viernes, octubre 10, 2008

reynaldo garcía blanco /poeta de la gran isla/ venegas/ cuba




























otros campos de belleza armada

han de llegar otros campos de belleza armada. perder la respiración en lo alto del camino. esperar
que vuelva a silbar el pájaro del silencio. hacer un mapa sonámbulo que atraviese los páramos
del sueño. quedarnos en la quietud de la batalla en ese ardor que deja la guerra. contar de a
pocos las heridas, los denarios, los participios que deja la saliva ardiente cuando se ha subido la
cuesta. han de llegar con sus viejos discos de 45 revoluciones por minutos, sus pancartas a
contrasol a contraluna, sus nanas para dormir al hijo que no van a tener. campos que ya fueron
arrasados por la ventisca, las bombas, los dinosaurios. ahí vienen los que tuvieron otro nombre,
otra leyenda y pasaron de largo como una sombra. son los que se llevaron a rimbaud en la
mochila, se machacaron la memoria con vallejo y dejaron el hálito de una mujer encinta. vienen
de la frontera, del interior, de la selva que ya no es oscura. se cuidan del asma, de la nostalgia,
de los traidores. vienen a pura luz, a tenor de una palabra que los nombra rumbo al misterio.
vienen con la guitarra, los lugares comunes que hacen la vida y la muerte. vienen de cimitarra y
con las manos chamuscadas. otros campos de belleza armada para entrar despacio con la vida
en ristre nos esperan. nos esperan.


te escribo en el año del perro

te escribo en el año del perro para decirte que no creo en los horóscopos. han sido demasiadas las
guerras los jardines arrasados los giravientos tirados al olvido. nadie es carne de la carne sin
alistar sus brazos. caen los miércoles como la mostaza en el mantel. no es posible definir los
denarios para comprar el pan y los libros que otros compraran a precios de usura. te escribo en
el año del perro sin hacer caso de la jauría de esas músicas que caen de sopetón nos ponen
cardiacos irreverentes sordomudos. aquí no hay línea de la mano izquierda no hay runas no hay
una solvencia para sentarnos sobre una piedra blanca y en el espejo del agua se pueda leer el día
de la muerte o el casamiento. han sido suficientes los sobresaltos a mano armada a mano
profunda a mano silbante que nos saluda nos dice adiós y luego busca el cuello y nos ahogamos.
aquí no hay signos zodiacales peces sombríos o palomas mensajeras que traigan un respiro. soy
el húmero el coyote la platea donde bailo la danza de la sobrevivencia y esto no está escrito en
ninguna parte. te escribo en al año del perro para decirte que no creo en los horóscopos.


no morir hasta haberlo visto todo

mi mujer cantando alfonsina a las diez de la noche
unas muchachas recostadas a los médanos
un poeta robándose las obras completas de severo sarduy
tres prostitutas en medellín que me confunden con un nicaragüense
un ciego de espaldas al mar
fayad jamis leyendo el ahorcado del café bonaparte
una librería con todo borges y los alimentos terrestres de gide
un pingüino muerto en las costas de talcahuano
otra vez mi mujer haciendo pajaritas de papel
mi madre tendiendo unas sábanas blanquísimas
un policía leyendo a rainer maría rilke
thiago de melo y maría de aparecida preguntándome por cuba
mi padre a punto de morir bebiendo té con bergamota
una mesa llena de uvas negras y otras ambrosías desconocidas por mí
tres mendigos sonrientes en la avenida paulista
dos revistas orígenes en la librería renacimiento
unas vacas nadando en el mar de manzanillo
un tren francés roto en las llanuras de camagüey
un vendedor de agujas con poemas publicados
un ciervo herido que busca en el zoológico amparo
mi hermana a la salida de un quirófano
la plaza de la revolución vacía y oscura
los muros del moncada a las tres de la tarde y en agosto
esto he visto yo y espero no morir hasta haberlo visto todo.


payaso
a oscar cruz y familia


no vino a la fiesta

nos quedamos esperando su nariz
sus pantalones color del cielo

los niños se cansaron
dibujaron las paredes con hojaldres y melancolía

¡tal vez si hubiera cobrado por adelantado!

¡tal vez ¡

en nuestra saga familiar nunca había pasado
ha sido la debacle
lo nunca visto

nadie se atreve a mostrar las fotos
todos se van por la periferia

no vino

su risa resuena allá afuera en el patio
como en otro tiempo
como en otra fiesta
como si no fuera un payaso



virgin islands / té clasico

a mirna figueredo silva


no es sabor de té en los labios de marcel proust
o el aroma en la memoria

los feroces chocolates de un día
las tiendas imposibles de importar
o frutas que ya no existen

es un virgin islands a las tres de la tarde
jarra azul de porcelana

mirar el país desde un cuarto piso
notar que no estás

paladeo el amargor que sube
que se extiende por la sala y los libros

se dibujan cruces en el cielo
tal vez llueva como dios manda me digo
virgen islands té clásico para recordarte.-

lunes, septiembre 22, 2008


sergio pravaz /poeta de país doliente/ rawson/ chubut/ argentina


























la cuerda

estamos esperando que el país
agite su bandera

que no desmienta
la montaña de sus huesos

el sudario que golpea
contra el viento

estamos queriendo un grito
otra mirada que despierte
la cuerda que dormita entre los bueyes



aun cuando la lluvia

hay que resistir la sonrisa del torpe
con una verdad que meta dedos
en la fisura

aun cuando
la lluvia nos castigue con un discurso

el gallo rojo
ey país...

¿es cierto que has
degollado al gallo
en la mañana?

todavía tenés
la fiebre en la memoria
y la palabra ya no
quiere responderte

tu pobre esqueleto
parece un niño triste
al costado del camino

con tierra en las encías
y los ojos secos
de tanto lamer las costras
del destino

el tiempo ya no es
ese puñado de arcilla
en la mano diestra que soñaste...

bolsa de huesos que tirita
sin abrir la maravilla
ni el canto de un gallo rojo
que hinche el sol para que alumbre



ey país...

estás borracho
como el pájaro aquel de los
libros antiguos que siempre se duerme
sin alcanzar el hilo de la niña

¿cual será el surco
donde el colibrí chupará
nuevamente aquella fresca
para que el gallo abra los ojos?



arte poética

el acto poético
es un golpe y un orgasmo

un mar desesperado
una piedra
en los ventanales de los santos

que los torpes suden
como diablos en la niebla

aquí estaremos
duros
como monte sin barranco.



no se de árboles

desconozco la historia
de la luna
no se de árboles
e imagino que un puente
es también el gajo de una mandarina

aún así
cuando sacudo el silencio
puedo ver palabras
que brillan



perras las palabras

perras las palabras
muerden donde ellas quieren

a caballo de nadie
queman el sol en sus lenguas
y dibujan
casas redondas y murmullos

apenas si sonríen
cuando intentamos embestir



cuando rueda

el poema pasa

acelera como las venas
de ese que lamió
la llave de sus secretos

habitado por chacales que cuando huelen
se ponen a bailar sumergidos
y con los ojos para atrás

el poema pasa igual

lleva en su mochila
el vértigo que agita el mundo
cuando rueda



partan ahora

y entréguense al viento
para que el
mundo las recorra

observen los niños
y
declamen su alegría
entréguense y saluden
con pasión de albedrío
pues
el rebaño de los disconformes
las esperan.-



Laura Escande /poeta de segunda inocencia/ junín/ buenos aires

Comenzar de cero

Una abertura,
un grito espantado,
una luz y algún abrazo,
un llanto exhalado,
dos pulmones a prueba,
inspiro,expiro,
inspiro, expiro,
como, camino, duermo y hasta juego.
Inspiro,expiro,
inspiro, expiro,
y cada tanto soy feliz
y hasta me río.
Inspiro, inhalo,inhalo, inhalo,
lleno los pulmones asfixiados,
cada tanto un hijo,
algún sueño amordazado,
sospechar una abertura,
encontrar un otro lado.


*

Cuando nací
hubo moisés
moisés y abrazo
moisés, abrazo
y calor...
calor en los pies
descalzos
Soquetes guardando piel
soquetes con sandalias,
soquetes,sandalias,
en calle de tierra...

Puntillas de pies...
pasos-poco-permiso
Puntillas de pies
pasos de arena
comiendo los ruidos.

Idos:
portafolio,vasito,
discos, muchas rondas,
inocencia nueva,
cucuruchos de diario
latiendo caramelos...
... y la moneda
...y las galletitas manon
...y yo.
Toda yo.



*

La gente se evapora...

Las madres mueren de angustia
los padres olvidan
los pichones vuelan
los novios maduran
hasta caer
y los amigos quedan
en alguna parte
temiendo que les pidas algo que los distraiga
...Entrampados en sus propios laberintos
como hámster en la rueda..
Como yo.
Están ahí Estoy aquí
Juego paralelo
Juego de niños

..¡Para qué, entonces, crecer!?

Será...
...para saberme tan evaporada como ellos,
hoy que respiro - respiro - respiro quietud
rodeada de ausencias...

*

Hay una ciudad plantada
sobre los sumergidos...
los enterrados
los de a pares idos..

Hay una mole
muda
que en ladrillos
gime
el peor de los silencios

Y late la injusticia
Y laten los caídos
Y convulsiona lo entero

que amorfo-que vivo

NO DICHO
-gota continua de ciudad mentira-
... cree que crece con olvido a orillas
no crece, se enredaseanudaseovilla.



*

Broderie+ verdeselva

Tuve una infancia
con muchas cosas
-contadas e incontables-
pero sólo un vestido
blanco y broderie
Delicioso.
(entonces no lo supe)
Mi vestido y yo éramos un bocado
bocadillo de inocencia

Manjar exquisito echado a perder:
-En la húmeda ingenuidad
volcada por cada ojo de esa tela
hasta hacerse desierta.

-En cada centímetro de pielpiernas
que no soportó más el mudo roce
con el aire. Fue dermis ermitaña.

-En la verguenza en la culpa
la tristeza la ira hinchada
al borde de explotar,
llamada crecimiento.

Desértica esta dermis
creció y perdió el vestido.
Pero no la memoria de su frescura.
La memoria NO

Hoy inventa una capa de noche clara
-y estrellada-
y hace brotar por mis poros
más que retazos fresconaturales
de broderie que abriga
con olor a verdes vivos, húmedos y reales...

No sé si es verdeselva, no sé...
Habrá que esperar la luz...

Reverdecida esta piel no siente miedo

...tal vez...

Sea tiempo de segundas inocencias.-

jueves, junio 12, 2008

concepción bertone/ poeta sutil/ rosario/ santa fe



























Selección poética


Marcas de agua

a mi nona Concepción, in memoria


Marcas de agua del ser gentil que trama
en la piel la textura y en los ojos
el mismo tinte, el tono que ascendiente
convino a mi mirada y a mi vida
sin tersas luces, sin la caricia fría
de la más tersa luz.

Cómo decirla.
Si en la ternura hija de la esquirla,
no de la esquirla como imagen vana
sino de la real, la verdadera
parte del hueso leso y lacerante
se yergue, se rehace, se repara
como hueso en el yeso,
como escara
que ha cosido la herida con un tajo.

Ella soy yo.
Su sino su manera, su don
y su carencia. Los de afuera
de palo, y los de adentro
de su entraña. Huésped
pequeña de su instante, grave
raíz de su prodigio: ese momento
dove ancora tu estás. Y yo me encuentro
con tu ser de mi ser. En ese traje
de tu ser
que me cabe como un guante.

(Del libro inédito Los bienes debidos)




CAMPANA Y YO


“Por amor del poeta, puerta
abierta de la muerte” la noche,
tu cerrada voz. La entrada
a tu alma, morada mía
a esa hora sin sueño ni sueños.
¿Quién apaga el amor
así en nosotros? ¿Quién
es quién? Preguntabas
a la Madonnina del puente, o a la gente
muda, mudándose en la desnuda luz
de semblante. ¡Abajo los espías!
¡Que mueran los rufianes! Gritabas.
En vano como una aldaba llamo
a una puerta que da a ninguna parte
y como un arte secreto, sobrevivo
a otra noche. Filo de hacha
o hilo de seda...
¡Abajo los espías! ¡Que mueran
los rufianes! La pelea
hasta quemar la sangre, frita
la gota errante por las venas
“Que desgarrante sube: el río se pierde
en la arena dorada (…)
Y ya las cosas no son más”.

¿Qué son las cosas ahora que
las cosas lo son todo
para los que nada son sin las cosas?
¿Dónde la “encorvada sombra
del humano trabajo”? ¿Quién
apagó el amor así en nosotros?
Y la luz del puente
de la Madonnina doliente
también. Y gritas todavía
¡Abajo los espías! ¡Que mueran
los rufianes! Pobre,
casi desnudo, Divino Dino,
junto a la arcada de via Strozzi,
antes y después de la cárcel, los muros
de la locura, de la mente mudándose
hacia las fuentes que saben
que no hay dulzura semejante
a la de la muerte. Mas no para mí. Otra
suerte por azar o destino quiero, y sentir
que me muero si me muero. Que me vivo
como un arte secreto. Y con mi estilo
sobrevivo a otra noche.

(De Aria Da Capo, 2006)




ALGO DE ALDO Y GLOTICA MIA

Para Aldo Oliva


Yo estuve ahí
pero no vi las patas en la fuente
-me dijo-. Pero ahí estuve. Fugaz
se iba en la diatriba del dolor
injurioso y violento. Diávolo,
diábolo, diantre diamantado. Yo
estuve ahí,
me dijo. Joven,
desprolijo, pero joven,
desordenado pero joven, cuando ahí
estuvo. Y no había Dios,
y no hay, y no habrá. Un ángel
malo, puede ser
que hubiese. Pero no un Dios, mas
sus reses, quizás. Yo no era
un eral, pero era
joven y ahí estaba. La gleba
y yo, siempre. Siervo
de la tierra sí, aterronado sí,
simiente y seminal sí, pero
nunca vendido ni vencido
en la mente donde todo se gloria
según se glosa. Yo
estuve ahí
pero no vi las patas en la fuente.

(De Aria Da Capo, 2006)



“Hoy se besa, mañana no se besa”

Para Marta Cwielong

¿Por qué a nosotras nos cuesta tanto todo?
Me dijiste.
Por qué jamás
la copa llena, el vaso pleno. Pletórica
en la vena, en la cavidad palpitante
ni siquiera del corazón, sino
del camino que lleva al corazón
_ese destino de la sangre que va
rumbo a la bomba nunca desactivada, al hueco
del pecho donde algún día
estallará mi historia, en memoria de los míos
casi todos idos así_. Quizás
antes de ese momento sin solemnidad, ligero
en la bondad del alma, antes
que el reguero de pólvora devore su llama,
me sea dada la réplica.
Y tu pregunta se responderá sola
en la expansión de la onda. Porque
todo en la vida se nivela, recibe la retribución secreta,
recompone la misma balanza su fiel. Restituye
el nivel, el equilibrio por un momento roto.

La altura cae, la bajeza asciende,
un mundo plano se impone. ¿Qué caricia
vale un abrazo?. ¿Qué valor tiene el error
si no se vuelve
-en el sumo dolor- suma experiencia? Y
empero no sume, no alcance. No sé
más que la gracia que conoce la piel,
y no recoge el rencor
como su tienda, el árabe, cuando se aleja. “El amor
es eso que estás viendo, Marta:
hoy se besa mañana no
se besa”

(De el libro inédito Los bienes debidos)






CITA


Me he emboscado en antiguas cartas de amor
pero no hay “un bosque tan santo
que no pueda ser talado” dicen
las manos que han despejado la tierra
alrededor
de los pálidos narcisos. Yo soy esa ballena
arponeada en el Ártico de una vida anterior
que aún cruza esta agua, terca,
busco el armiño de otro polo, blanco
en invierno, pardo en el verano, salvo la punta
de su cola negra, en cualquier estación. Allí
te aguardo.

(De Citas)



EL BAÑO


Lo bañamos juntas. Adjuntadas
diría él
asociando la limpidez
y las manos. Lo bañamos
o él se dejó caer
en la caricia tibia del jabón. En la piel
replegada en los pliegues del cuerpo
peso muerto del amor. En lo infuso
de la infusión de una gracia
de agua lustral. La falacia
de un Jordán lustratio. Lustración
que purifica ¿qué?. Nada
más la delicia
finalmente hallada
en las antes obligadas Furias del aseo:
esa pavada social . ¿A qué olemos si
no olemos a nosotros? Hubiese dicho
pero no dijo
nada y se dejó
caer en el ligero vaho del vapor de las antes
acerbas Sierpes de esa fuente
que ya no fueron más. Entonces,
él paladeó el instante. Esa
ablución sumida del Instante
en la pleura
de una cavidad límpida
de porcelana
en la bañadera. Blanca
la toalla
enjugó su dicha, el placer
empero
en el antes reniego del placer. Zulema
le cortó las uñas de los pies. Recuerdo


su cuerpo sumergido
en el recuerdo amoroso del agua
y sus palabras: “Nunca me sentí
tan bien, quisiera dormir
mucho tiempo…”


Después, acostado
en el cuerpo perfumado
se ensoñó. Se fue
durmiendo en el cuerpo
de un sueño pernoctado
y limpio de otra noche. Aseado
de otro día. El instante
“en que brilla y muere
en una flor rápida …( momento fulminante)
(resplandor fulgurante)
sobre alguna transparencia de éter”
la presencia. Todo
aquello que cuando cesa
se presenta. Brilla
para extinguirse y
más se vive
para extinguirse. Y no.

(De Aria Da Capo, 2006)




TRILCE

a Carlos Berrini, en memoria

El olor de los libros en la trastienda
desordenada como la añoranza, el caos
de recuerdos que tantean
lo arrumbado en nosotros, polvoriento
como el pueblo de un western, la amistad
que nos reúne en ella casualmente
sobreentendiendo el día, cierta hora.
Próximos como el río
y las esloras con las rodas enjutas
del silencio
ese lugar humano del pasaje
es un muelle fortuito. Amarras. Bitas.
Y el casco entresoñado de ese barco
que navega a la sirga de la niebla
son certezas del viaje postergado,
la esperanza del mar que
fue el pasado
y el minuto presente donde escora
y se hunde este día
lentamente.





MEETING

Bastó vernos por un instante para saber
que nos habíamos amado antes
del primer pogrom y ardido
por última vez en el horno
que nos unió para siempre
en una misma llama. Bastó
esa mirada, ese gesto
que se calcinó
y ascendiendo
indefenso humo negro
de carne inseparable
aún palpitaba.

Orgasmo de ceniza, más
lo remueve el tiempo, más
lo atiza.

(del libro Citas)

miércoles, junio 11, 2008

rosabetty muñoz / poeta de la tierra / ancud / chile























En nombre de ninguna
Selección poética


Esta, la de la foto, es la misma que jugaba con su muñeca
todo el día y en la noche la arropaba para que no sienta
frío ni miedo. Se resistió a tirarla cuando perdió un ojo.
Siguió negándose cuando cayó sobre la estufa y se quemó el
brazo de goma. Y cuando se le apelmazó el pelo. Y cuando quedó
con una sola pierna.
Es la misma. Sin señales de pena, posa con los restos del recién
nacido sobre los trapos con los que limpió el piso.







Cuando cayó su muñeca al pozo séptico a ella misma le
cubrieron la nariz con un pañuelo impregnado de colonia
y la bajaron amarrada de la cintura para rastrear
entre la mierda de los suyos. Después tuvo que refregar el amasijo
de plástico y sacarle brillo a los ojos de vidrio. Y después
lavar la ropa, lavar la ropa toda, toda la ropa. Y todavía más
tarde, escarbar con una astilla debajo de las uñas donde el olor
se concentró para siempre.







Me acuerdo del día que vinieron a pedir mi vestido de
primera comunión. Permanecía guardado, envuelto
en un género también blanco porque lo habían bordado
las monjas del hospital y mi mamá demoró meses en pagarlo.
Fui con ella al velorio y ahí estaba. Arriba de la mesa
habían instalado una silla y, entre cojines, acomodaron al angelito
con mi vestido puesto. Aunque le arreglaron el pelo con
mi toca de flores rosadas, igual uno se daba cuenta de la verdad
por su cara de cera con los ojos cerrados y los labios violeta. Parece
que le habían pintado dos círculos encarnados en las mejillas.
No lloré por el miedo a morir, como pensó mi madre, sino
por el olor a entierro, cómo iba a sacárselo.







Y ésta es la Bernarda. Ella leyó en el diario una noticia
sobre el asunto de las guaguas botadas en basureros públicos
y se le contrajo de golpe el vientre vacío. Reclamó
en el juzgado al Primer Niño para acunarlo muerto, le puso
de nombre Aurora y lo enterró en un lugar sagrado para tener
dónde ir a dejarle flores. La tumba que compró es amplia para
que vayan llegando sus hermanitos.







Basura

Ahora tenemos aquí
una bolsa negra que contiene un niño.
Sabemos que sufrió.
Que se retorcía.
Que se le pegaba el nailon
en la abertura de la boca.
No alcanzó a reír.
No alcanzó a colgar
de la ternura de un pezón.



Boca de Río

Ay del cuerpo abierto en canal
despojado de su niño
en operación de urgencia
(sobre la mesa de la cocina).
Ay de la que se entierra un palillo
o un tallo de apio o una rama de espino.
Ay de la que se toma una taza de cloro.
Ay de la que se acuesta boca abajo
mientras su amiga le salta encima.
Ay de la boca de río que la contiene
y de esa agua ya para siempre turbia.
Aquel cuyo espanto le obliga a volver la vista
habrá de inclinarse y anegar sus ojos
ante la niña de vientre hinchado.
Habrá de dolerse.
Ahora no es tiempo de amarrar la lengua.

sábado, diciembre 29, 2007


bob gurney / poeta punk-minimalista / profesor universitario / st albans / inglaterra






















El acebo

El Acebo


Estuve sentado
solo
en el Acebo
en Potters Crouch.

Vi entrar
a Clive
que murió
en su moto
hace años.

Robin,
gongorista
que se creía
Elvis Presley
entró
y se sentó.

Murió
de una enfermedad
nerviosa.

Una a una
las mesas
se llenaron.

Estaba Ken
que bebía
una botella de whisky
por día
y murió.

Y David
a quien encontraron
con un saco
sobre la cabeza
en el techo
de su casa.

Y Dick
que se ahogó
con su vómito
en un banco
en Aldbury.

Según dicen.
(Su esposa
no contesta
a mis mails.)

Luego entró John
mi hermano
y mi madre
y papá.

El pub estaba repleto.

Se me llenaron los ojos
de lágrimas
intenté salir
empujando la puerta
en vez de tirar.



Una bronca


Quería escribir un poema
sobre "La Guerra al Terrorismo"

sobre una manifestación palestina
contra la limpieza étnica
y Marks and Spencer's
en Oxford Street

sobre la poesía burguesa
y los poetas elegantes

sobre la cultura oficial
y la no-existencia
de los poetas no-oficiales

sobre el hecho extraño
que ciertos Estados
(no el mío, gracias a Dios)
quieren suprimir a los poetas
como a Lorca
y a Tilo Wenner

sobre el poder
que piensan
que éstos ejercen

sobre Platón
y su deseo de desterrar
a los poetas.

sobre el suicidio
oficialmente ordenado
de Sócrates

¿Por qué?

¿Qué es lo que nos dicen
los poetas?

Sobre la indiferencia
del público

sobre el apogeo
de los abogados
y sus mentiras
y la desaparición
de los poetas

sobre la superficialidad
de los eventos oficiales
sobre el aprovechar la volada
y subirse al carro

sobre el resurgimiento
de la humanidad
dentro de esta cosa absurda.

Pero no lo hice
escribí en su lugar
'La Sociedad de los Poetas Muertos'.



El castaño de Indias


Estaba sentado
en The Jolly Topers
en Round Green
mirando fijamente
el lugar
donde estaba,
antes,
el castaño de Indias.

Vi sus ramas
cargadas de candelas blancas
en la primavera.

Vi a los amantes
estrecharse
a la sombra.

Ya no están.

Un anciano
blanco como el papel
susurró:

"La última persona
a ser linchada
en Luton
la colgaron
de ese árbol."

Luego vi la cara
de un ahorcado
apretada contra el cristal.



Los muertos


Lo veo pasar
por el cementerio
aristócrata.

Se fija
si están
los poemas
que enterró
para agradar
a los muertos.

"Perfecto",
susurra.

Dice
que la gente
que habita ese lugar
manda saludos
y los respetos
que se merecen los poetas.

Le oigo
decirles
que somos
gente sencilla
sin veleidades.

Dice
que ellos
se ponen
contentos.

Uno le dice
que los visitantes
del lugar
son un poco
altaneros.

"Espero
que tus amigos
no cambien",
le suelta otro,
riéndose.


Escupiendo sangre

A Raymond Carver

Escupí sangre
en la noche
y me encontré esperando
una radiografía
leyendo el poema de Carver
sobre el perro de su hija
que fue atropellado.

Y luego escribió un poema
contando cómo le escribió ese poema.

Luego leí algo de su padre,
cómo murió,
y pensé en mi padre,
muerto
y lloré.



Floriseo y Muerto

Escribía ayer
sobre Buñuel y Larrea
y de una película
que querían hacer juntos
pero que no hicieron
llamada Ilegible, hijo de flauta.

Buscaba orígenes posibles
del nombre Avendaño
el compañero de Ilegible
en el guión.

De pronto se me ocurrió.

Escribía unos poemas
para Muerto
un libro planeado
por un amigo
en Río Negro.

Escribía al mismo tiempo
sobre Muerto,
personaje en una comedia,
la Comedia Florisea,
escrita por Francisco de Avendaño,
en 1551.

Escribía sobre cómo Muerto,
víctima de infortunios,
y Floriseo,
que padecía
de amor no correspondido,
hicieron un pacto de suicidio
y cómo, antes de llevarlo a cabo,
encontraron a un pastor
que se burló de su proyecto.

Bien está
lo que bien acaba.

Floriseo consigue Blancaflor
en una boda cómica
donde Fortuna derrama
mil ducados
sobre ellos
y promete a Muerto
riqueza.

¿Que significaba todo eso?
¿Dónde estaba yo en ello?

Parecía un buen presagio.

Cerré el libro
y decidí preparar el desayuno
para mi esposa.



Jaungoikua


No sé por qué
me persigue
esa imagen
de Jaungoikua
en un carro
bajando la Gran Vía
en Bilbao
en 1903
o por ahí.

Era el hombre más grueso
que habían visto,
obeso.

Nadie podía comprender
cómo subía
al asiento.

A los niños le parecía
gigantesco
ahí arriba
llevando las riendas
hacia el cielo.

El carro vino
del campo
cargado de legumbres.

"¡Ahí va Jaungoikua!"
"¡Ahí va el Señor en las alturas!"
"¡Ahí va Dios!"
gritaban los niños
cuando oían
el ruido de los cascos.

No sé exactamente
cuando falleció,
alrededor de 1917,
tal vez.

Oí hablar de él
en Córdoba
en 1972
en la casa de Juan Larrea
en el Barrio Jardín Espinosa
no. 1925.
El era de esa pandilla
bilbaína.



El cielo

Los recuerdo
apenas
a los norteamericanos.

Las señoras profesionales
y otras señoritas
de la ciudad
a lo mejor pensaban
que ayudaban
a una campaña solidaria.

Con la cerveza
a 4 peniques
la pinta
y la paga americana
a 5 libras
por semana
los soldados ingleses
con sus diez chelines
no podían abrir la boca

Peleas a puñetazos
estallaban
por la hora del cierre,
a las diez
en esos días.

Jean's Cafe,
en Mill Street,
era un imán
para los soldados
estadounidenses,
antes y después
del cierre.

Era otro campo de batalla
que le daba mucho que hacer
a la policía militar.

Arriba en Jean's,
bullía de actividad
sexual,
según dicen,
y a las mujeres
que se veían subir
las consideraban
ligeras de cascos.

Con el oscurecimiento
de la ciudad,
de las farolas,
de los escaparates,
para escondernos
de los aviones enemigos,
las entradas de tiendas
por las noches oscuras
eran la escena
de muchas citas.

Oí decir a alguien
recientemente,
un lutonense
que vive en Columbus,
en América:
"Los yanquis debían pensar
que habían muerto
y que habían ido al cielo."


La vanguardia

Leí ayer
parte de
la Historia de Olvidos
de Ramón Minieri
y cómo Córdoba olvidó
a Nicolás Guillén.

Habla de Gregorio Bermann
y José Carlos Mariátegui.

Bermann encontró
su propio pensamiento
en unas líneas
de Mariátegui.

Dice:
Somos también
los libros
que hemos leído.

No hay separación
entre la estética
y lo político.

La poesía
es el taller de diseño
de una sociedad mejor.

La vanguardia poética
es eso
vanguardia.

Política y poética
se enlazan
para proyectarse
más allá
de versos
y elecciones.

¿Es por eso que mataron
a Lorca
a Tilo Wenner
y desterraron a Larrea,
a Alberti,
y a no sé cuántos más?


Los cuervos


Los habitantes
de Port Eynon
tienen un apodo:
“ Los cuervos “.

Hay unos árboles altos
en los alcantilados
llenos de cuervos
que vuelan
contra el viento.

Llaman
por encima de 'El Barco'
la taberna donde Dylan
los miraba
por los ojos de buey.

Sus graznidos
son manchas negras
en el aire transparente
que golpea
la aldea.

Sentados
al calor del fuego
los oímos.

Nos hacen pensar
en Vincent
y en la tentación
de enfrentarnos
a los elementos.



Dieciocho poemas

A María Teresa, Andrés y Dylan



Quería atravesar
el Río Negro
pero no había puente.

Vi a un barquero
con una capucha negra.

Le pedí que me llevara
al otro lado.

"Dieciocho pesos,"
susurró.

"No tengo dinero,"
le contesté.

"Acepto poesía,"
graznó.

"Dieciocho poemas,
entonces,"
le dije.

"No está mal",
me dijo
con un rictus extraño
y entré
en la barca.



Golondrinas moradas

Estoy tendido acá
hora tras hora
sobre la hierba
al lado del río

mirando
la nube morada
de golondrinas
que se vuelve
negra
aferrada
como un enjambre
de abejas
a los álamos
agitados
violentos.

Otra cosa
los ha hecho
inquietos
hoy.

La hierba
está mojada.

La lluvia vino
anoche
por fin.

Al día siguiente
15 de febrero
vuelvo
a los álamos
a orillas
del río.

Los árboles
están verdes
ahora
y negros.

Y allí
entre las nubes
que pasan
veo
cuarenta golondrinas moradas
volando al norte.


Echando oraciones


El domingo siguiente
salí
otra vez
con bastones.

Bajé
al río
y caminé
por la orilla.

Vi a un hombre
haciendo patitos
en la superficie
tratando
de alcanzar
la otra orilla.

Nos saludamos
y le pregunté
cómo se llamaba
el juego.

'Patitos',
contestó,
'echando patitos
pero no es
un juego.'

Cada piedra
que tiro
es un deseo
por un amigo
necesitado.

Esa
por un joven
que solicita
un puesto
en Londres
y ésa
por un amigo
que busca
una cura.'

'¿Puedo tirar una
para vos?'
preguntó
mirando mi pierna.

'¿Podés tirar
un deseo
para que pare
este
sangrado?'
pregunté
señalando
la rodilla
herida.

Se agachó
y tomó
una piedra
plana
y ancha
y con un giro
de la muñeca
con todas sus fuerzas
la tiró
al río
caudaloso.

El deseo
salió
dando botes
once veces
apenas rozando
el agua
antes de que
se hundiera.

'Casi un récord',
lo oí decir.

Vuelve mañana
y lo volveré
a hacer.

Al día siguiente

camino
a verlo
tiré
al agua
uno
de mis bastones
y lo vi
bajar
río abajo
girando y
girando
como las manos
de un reloj.

jueves, diciembre 27, 2007


cristian lagos / poeta encordillerado / cura cautín/ chile
























Poemas inéditos


1.-


con un tallo de agua dormita en el ombligo
de la puerta
colgado de tus párpados
me descascaro y tiemblo como un niño descalzo y lleno de temores ambiguos


2.-


una hilacha desprovista de sutura
era un golpe de agua indivisible
tu voz tatuaba un sepulcro
vacío de huesos y estructuras





3.-


Son nuestras las calles redondas
Es nuestro el golpe del mar en la ventana vacía de la tarde
Es nuestra la esquina de los péndulo ahogando el vuelo de los pájaros
bajo las escaleras/ los perros aullan
sobre el mar
muerden las mangas de la luna que está tendida
en los cordeles


4.-


estoy herido de luz y viento
en el aspa de tu brazos gira el ovillo de tu voz



Adiós a las palabras


Ya no te escribo más/ me he quedado acodado a la ventana mirando como la nieve gira en las aspas del viento/ observo las motitas atrapadas por el imán de los paraguas que pasan saludando en el nuevo día con gestos de cuervo preñado.
Ya no mas/.
Quemaré los poemas que escribía en los veranos cuando el girasol daba gritos amarillos y los gorriones se peleaban por llevarse las migas.
La nieve se acumula en los caminos.
Mañana estaré aislado.
Desde este lugar digo: adiós a las palabras/
y a los libros.-

miércoles, diciembre 26, 2007


ernesto viñals /poeta visionario/ montevideo/ uruguay























Diario Munch


(Aquí,... nada más)
Que no venga a nuestros ojos
el golpe agudo,
el frío ansioso del miedo
a un ejército sin brazos
devorador de ánimas.


(Llevaremos el peor recuerdo de esta vida.) (¿?)

(Pero nada más)
Mientras lames el espejo
gime en medio de la noche
la forma que viaja entre las nubes
en este mundo coagulado
tu desdén y tu mirada
van rodando cuesta abajo.


(Así, nada más)
Frente a otro mundo sangreseca
yo vi una larga nube solitaria
vagando
en un cielo anaranjado.




Camino a Estigia

Voy cantando contra el muro,
contra el muro
agotado,
aterido,
solitario,
enceguecido
con el miedo dibujando el entrecejo
pulsando las cuerdas del recuerdo
bailando al compás del insomnio
Con estigmas
llamando
desde un pasillo blanco,
silencioso como un túnel,
silencioso
como un llanto
entre almohadas
cuando la esperanza se va
deliciosa
rodando
cuando cada noche oscura dice:
esta luz,... aquella
esta tierra,... aquella tierra
donde cada fruto tierno
es un fruto cayendo
sigiloso
contra el suelo
mientras voy cantando,
mientras voy cantando
se acumulan contra el ojo
las mañanas,
la ilusión,
el hambre,
la ira,
los sueños,... -



Panorama desde Estigia

...Y mientras el humo pasa, lento,
nuestras tripas entonan un himno absurdo
escrito en todos los muros.

Y escucho voces,
y una alarma suena,
y tu voz se despide,
en un teatro vacío
uniendo hilos de silenciosas certezas,
porque no hay nada que decir
cuando no sentimos la parte muerta de la herida
y nuestras tripas entonan un himno absurdo,
y llueven corderos sobre las ciudades
y cada verso es una costra
y cada grito nace de un diafragma que se cierra
ahora
que todo se aleja,...
cantamos
sobre un río roto
haciendo invulnerables nuestros ojos.





En los baños públicos de Constantino

Aún brilla (ignorada)
la espuma blanca del imperio.

Entre arcos de sangre
hay meandros que anuncian
la magnificencia del dolor,
en el brillo del imperio
con aroma de animales nuevos.
Acueductos que susurran desde abajo,
ecos del derrumbe que aún se escucha
como una muestra de lo que vendrá
en la humedad de un día cualquiera.



J. C. Onetti
pasó a mi lado el 30 de mayo de 1994



I


Que apuesta,
que dulce apuesta,
mientras arde la santa
(Y una mano verano
rodando hacia el túnel
se esconde en la niebla)
esta roca, esta cabeza,
se ahoga en un llanto que se ahoga.





II


Ahora
¿Quién pregunta?
entre líneas nuestro cielo
rompe bocas y plumas y brazos
y pechos de ceniza,
pechos y cenizas,
memorias, días,
siglos, negativas
rodando hacia el túnel,
un ataúd
rodando hacia el túnel
un ataúd
rodando hacia el túnel
un ataúd
rodando hacia el túnel,... -
La última visión.

“...mi miedo es abandonarme a ese final”.-




domingo, diciembre 16, 2007


manuel mauricio zuñiga / poeta de la calle/ chiloé/ chile





























Como entonces


¿ Que será de la Norma?
Habrán encanecido esas trenzas rubias
como cochayuyo nuevo meciéndose en la roca?
Y los ojos raros que en la luz
brillaban cual turquesas serán tal vez ceniza?

Algún sismo y sus réplicas como campanas
habrá sucumbido su casa como a un barco.

Y su risa…que habrá sido de la risa de la Norma
que era un bullicio de olas en la cubierta de la casa

Y el olor a pan caliente que salía de sus manos… qué será
La ligera amenaza en el delantal de sus pechos
la gracia de sus pasos la cadencia del andar, qué

Eramos tan niños por entonces
dos cosas temblorosas y dispuestas.

Pero vinieron esos días con sus botas
llevándose todo como olas furibundas.

Y ya nada fue nunca más como entonces
Como entonces, nada fue nunca más.




Como yo


Llegarán los olvidos oliendo a tierra seca.

Caerán mutiladas las maldiciones de la prisión.
Ninguno de esos nombres regresará a la boca mustia.

Se sellarán los orificios

de las balas en las tablas de la casa.

Y no existirá nunca más el grito de mi madre
arrastrada por el pelo, cuando vinieron por mi.

Los ángeles oscuros de los días más oscuros
estarán todavía en la prisión que hicieron para ellos.
O se habrán muerto para siempre.
O estarán por morirse, olvidados, como yo.



Estacion mapocho


La noche acontecía nubarrones que parecían volar desde el bosque que cercaba al río.
Brillaban esos ojos ocultos , repetían el brillo de la lanza escondida como ellos. Esperaban la orden, el eco del buho en medio del bosque .

No llegó.
Huechuraba vio aquellas edificaciones y esos ruidos intensos y vapores y humo cuyo olor casi tuvo dentro de sus fosas nasales. Supo, nunca indagó de donde vino el nombre, que aquello se llamaba estación. Tuvo miedo , conoció el pánico y ordenó el retiro de los mocetones.
Ya habría oportunidad de atacar el territorio de Mapocho, pensó, o creyó pensar.




Todo lo que puedo hacer


Todo lo que puedo hacer
es escuchar el golpear de la lluvia en el techo.

En el patio, las calas se doblan aplastadas por el agua
las salvias y cilantros lavan las hojas al cielo.

Como en descuido atraigo tu rostro a la memoria
pero llueve tanto que la misma lluvia me lo borra.

Mis tíos salieron de mañana hacia la pesca
Ya es tan tarde y no regresan.
Sin embargo he puesto un chonchón en la ventana
que alumbre por los vidrios a la noche

Y unos leños en la cocina
humean al viento por el caño de la casa.

Todo lo que puedo hacer es esperar
pensando en que ladrarán los perros
si aparecen los tíos venidos de la pesca.-





iván wielikosielek /poeta irreproducible/córdoba/ argentina


















Iván entrevistando a Pipo Lernoud



Esta noche estaré bien


En noches como estas en las que tengo tan poco para dar
casi siempre vuelvo caminando solo
por las mismas estrechas calles de la ciudad
rumbo a mi cuarto estrecho también

Generalmente está en el barrio la tristeza de los negocios que cierran
el cansancio de los hombres que vuelven del trabajo
o el alma de los chicos que estaban peinados de madrugada
y que ahora transpiran con el fútbol en las veredas

Y algo así como la vieja pena de mi niñez a la hora del ocaso
me viene de a chorros
llenándome de noche el sucio estanque de mi corazón

En noches como estas en las que no visito a nadie
casi siempre con las monedas contadas de los bolsillos
y descontadas de cualquier vida mejor
me compro dos botellas de cerveza y me las llevo a mi cuarto rentado
como mi vida rentada también

Y cuando subo las escaleras
tengo una mezcla de excitación y soledad
lloviéndome de a cántaros

Pero al final me gusta meterme en mi sucucho plagado de ruidos de colectivos
y abriendo una botella en las semipenumbras
teclear esta máquina

Pareciera entonces que todo va bien
pero por dentro hay luz roja
y la voz de siempre que me dice
"sos un miserable, sos un miserable"

qué más que los impulsos muertos y la sangre coagulada
qué más que escribir cartas sangrantes a los amigos que están lejos
qué más que desear la vagina aceitada de cada mujer que pasa
qué más para ser un poeta por las noches
qué más

En noches como estas en las que me enfermo de desolación urbana
la sonrisa de La Colorada vendiéndome el pan
me parece una muestra de afecto que no merezco
Mientras ella peina a su hijo y me mira con sus ojos de mujer casada
yo me siento bastante poca cosa al imaginármela desnuda
sentándose sobre mis rodillas

Pero generalmente siempre termino encerrado acá
esperando que alguien me toque el timbre
para invitarlo con cerveza
con la música de mi grabador
o a caminar por los puentes de hormigón río abajo

En noches como estas la vieja pena de mi niñez resucitada
es la única cosa que me grita algo en el silencio

Las ventanas de este barrio siguen huecas como nichos.




A la chica que me vende el pan


Tenés tu delantal a cuadritos
azul y rojo
y me vendés el pan todos los días.
Estás embarazada de seis meses
y tenés tu pelo negro larguísimo y recogido.
Tu rostro adolescente de la polinesia
nunca me sonríe.
Me decís
"¿alguna otra cosita?"
y yo te contesto
"no, por ahora no..."
y este diálogo se repite siempre
aunque haya diez personas esperando
o estemos solos a las nueve de la noche.
Y cada vez que me das la bolsita de papel
con las facturas de quince centavos
o la bolsa de náilon con dos varillas de pan
me saludás con un
"muchísimas gracias"
yo te digo
"gracias a vos"
y me voy.
Todas las veces nos despedimos de la misma forma.
Y cuando yo salgo a la noche
vos te quedás tejiendo sola bajo el tubo fluorescente
o seguís atendiendo
muy seria entre el gentío.
Vas a dar a luz en setiembre.



De noche soy proclive a la soledad


De noche soy proclive a la soledad
De noche cuando los cuerpos se arrastran por este sector del barrio
De noche cuando las calles yacen inundadas de humo de autos y de hastío
Soy Proclive a la soledad
De noche cuando las chicas caminan con sus cuerpos vestidos para otros
De noche cuando las mujeres llevan sus vientres madurados por otros
De noche cuando los callejones estrechos se apretujan de insomnio contra la niebla
Soy proclive a la soledad
De noche me hiela el alma la desolación de los sentidos
De noche cuando se activa esta parte de la ciudad entiendo que no me gusta saludar
De noche sólo puedo caer avenidas abajo entre el tráfico humano
De noche cuando todos se buscan a través de un amor fugaz
Yo sólo tiendo a la devastación animal de mi espíritu
De noche cuando mi vida perdida es la única que me espera en una esquina
De noche cuando las casas humanas son nichos vacíos
Yo sólo tiendo a la devastación animal de mi espíritu
De noche soy proclive a encerrarme acá
De noche paso como una sombra entre las reses de almas
De noche ningún cuerpo rozó mi cuerpo intacto de un abrazo.




Turno mañana


La moza del bar
turno mañana
ha llegado a las ocho y cinco
vestida de civil
y con una bolsa.
Ha bajado las escaleras
perdiéndose en las profundidades del bar
como en el hueco de un subte
y a los cinco minutos
las ha vuelto a subir
vestida con su delantal negro.
A las ocho y diez
sirve el primer café del día
Es un cortado al revés para un hombre que está solo
y que a juzgar por el opaco brillo de sus ojos
parece que no vivirá por mucho tiempo más.






Si es que aún tenemos algo




Para mi madre
que junto a mí aprendió a sangrar
y después no paró nunca más




vos que sabés mejor que nadie que la pobreza es nuestra hermana
abríle la puerta esta noche y hacéla pasar
y dejála entrar a casa

y no te dé vergüenza por la cocina sucia o los muebles destruidos
ni por el baño roto y sucio
ni por nuestras vidas igualmente rotas y sucias
ni por el abuelo muerto de pena en la pieza por falta de esperanzas
porque esta hermana comprende

y si la locura ha hecho un nido en tu cabeza y en mis manos
y si las ganas de partir
de no quedarse
de conocer y de soñar
nos ha enloquecido la vista y trastornado las ansias
y si tanta angustia de niño triste y de mujer divorciada
nos ha poseído nuestras almas
de nada sirve tratar de ocultarlo esta noche

que pase la hermana pobreza por la galería verde de porlan
que entre
que se sienta cómoda con nuestra austeridad y nuestra neurosis

y dale de tomar agua del aljibe sin hervir
y dale de comer el pan que siempre se nos echó a perder en la bolsa de hacer los mandados
y convidále mate cocido del paquete de yerba polvoriento como nuestras sienes en invierno
ahora que ya no tenemos nada que perder

y si las ansias de morir de una vez con un niño chiflado entre los brazos te ha poseído el alma
y si la obsesión de hacerte el amor sobre el colchón mojado de cáncer en donde murió el abuelo
y terminar adentro tuyo y morder la sangre de tu ombligo
me ha partido en dos mitades el sentimiento
de nada sirve tratar de ocultarlo esta noche


vos que sabés mejor que nadie que la pobreza es nuestra hermana
no la tengas esperando en el viejo galpón de chapas
con el tractor desarmado de tu nuevo marido
y el cereal de las gallinas mojándose en una bolsa
no la dejés pasar frío afuera
hacéla pasar
que entre y que soporte el frío de adentro colándose por los huecos
y la lluvia colándose por las chapas de los techos en otoño
y la humedad colándose por las grietas de las paredes
y el horror de vivir colándose por las galerías de tu piel y de mi sangre
hacéla pasar
que entre y soporte la enfermedad mental de nuestra casa cuando insultás a los santos
o cuando decís
"cómo no aborté antes de haberte parido a vos,
preferí haber parido a una víbora venenosa antes que a ésto"

que pase la hermana pobreza por la galería verde de porlan
y que se entere de estas cosas
por si no sabe aún
que ella misma también es todas estas cosas

y mucho más que las horas que pasábamos en el pueblo por las noches
vos yendo y viniendo al baño semidesnuda
bajándote los calzones en la puerta
y diciéndome que tenés cistitis
y yo con viejas revistas antena y unos libros de la conquista del espacio
siempre tratando de leer o de dormir
y al final pensando siempre en vampiros
chupándole la sangre a las mujeres del pueblo
o prendiéndose a tu vagina mientras menstruabas

y después vos que me llamabas para mostrarme el inodoro con el agua escarlata
y me decías
"¿ves ese coágulo, hijo?
es como una papa inmensa y vieja,
¿ves hijo?
eso es lo que tiene tu madre adentro"

y si las ganas de partir y de ser otros
y si las ganas de no habernos conocido nunca
ni de haber compartido jamás este loquero encubierto
bajo el nombre de familia
nos ha perturbado más de la cuenta
y si las ansias de no haber llegado jamás a compartir esa otra casa más grande
con el nombre de loquero
me ha partido la juventud y la infancia en dos mitades
entonces de nada sirve tratar de ocultarlo esta noche

y no más gente entrando a verte a vos a casa

y no más niños viniendo a buscar a tu pequeño hijo
entrando a verte a vos a casa

y no más la grandilocuencia ni la envidia
ni la lengua de las amigas que vienen a ver tu miseria
y a refregarte en tus narices enrojecidas por el llanto
la pequeña burguesía decadente de los pueblos
entrando a verte a vos a casa

y no más la gente que viene a ver en vivo y en directo las telarañas
y las paredes grises con tumores de humedad y de miseria
para reírse de nosotros a nuestras espaldas
mientras te dicen que sos una desgraciada
entrando a verte a vos a casa

pero aún tenemos los viejos sillones de fierros oxidados
para ese jardín con asador que nunca pudiste construir
y en ellos se puede sentar nuestra hermana

pero aún tenemos el viejo juego de cacerolas
que un tío te regaló para tu casamiento veintiséis años atrás
cuando él era joven
y tenía un traje y una corbata
y hoy se está muriendo de cáncer en un hospital público
con la esposa muerta sin que sus hijos lo vayan a visitar
y ahí podremos hervir el puchero de caracú a nuestra hermana

pero aún tenemos la vieja soga de la ropa
y también el galpón algo inservible
y ya no hay pieza en la casa que no se llueva para los huéspedes

pero sí hay en cambio un viejo colchón de dos plazas
estampado de humedad y forro verde
el viejo colchón con flores desteñidas en donde murió el abuelo
y estirándolo en el piso nos podremos acostar en él
nuestra hermana pobreza y yo
cuando otra vez caiga la densa noche de los pueblos

porque también deseo hacer el amor con ella
y si es posible dejarla preñada por igual
de miseria y de neurosis
y de amor sano y de amor insano
y de mis quejidos
y de mis gritos de niño salvaje corriendo por el campo

pero aún tenemos un juego de tazas cachadas
y varias cajas con revistas de cocina y recetas que llevan ricota y salmón
que nunca pudiste comprar
esas revistas que fuiste juntando a lo largo de los años
y esos papeles en donde copiabas de la radio
y me hacías callar
y yo gritaba más fuerte
y vos me decías otra vez que mejor habría sido parir hacia las cloacas
y no hacia el mundo
pero ya dije todo esto y no vale la pena repetirlo

y ahí tenés ahora todos esos papeles con recetas
ese diario íntimo de tu soledad y tu dolor en dosis de harina leudante
y media taza de azúcar
y dos claras batidas a punto nieve
y una pizca de polvo royal

no Má
esta no es forma de tratar a las visitas
a nuestra hermana
a nuestra tumba

y si los ojos están cavados por el horror y la locura
no te pido que sonrías
tan sólo mirá claro
y si la boca está fruncida en amargos pliegues decadentes
no te pido que sonrías
tan sólo mirá hondo

no Má
esa no es forma de hacer volver a casa a nuestra hermana

pero aún tenemos algo más que la miseria guardada en la alacena con cucarachas
esa alacena que colgó una vez mi padre que era carpintero
y tras colocarla ustedes discutieron
y él te pegó
y luego me dijo
"salí de acá vos"
y empezó a cogerte
pero yo no me fui
me quedé en la puerta
mirándote mientras vos gemías

y ahí está la alacena vieja con las planchas de panelco podridas
y la neurosis y la miseria aún siguen guardadas
en los tarros de leche nido

pero aún tenemos algo más que el dolor de haber vivido así
pero aún tenemos algo más

y todo lo que alguna vez esperábamos de la vida
podremos devolverlo en estos momentos
a nuestra invitada que aún espera tras la puerta podrida y sin traba de la galería
a nuestra invitada que aún espera tras la puerta de maderas sin lijar del corralón
esa puerta que hice una vez a los dieciséis años
cuando una tía nos dijo que no se podía vivir así
sin tener siquiera una puerta en el corralón
a nuestra invitada que aún espera tras el viejo portón de rejas oxidadas que da a la calle
y que otra tía hizo sacar para vender
porque decía que era de ella
y que nosotros no teníamos nada
ni siquiera el derecho de pasar por su patio
para entrar a casa

qué más era lo que esperábamos esta noche
qué más que esta pobre reunión de almas y ansiedades


vos que sabés mejor que nadie que la pobreza es nuestra hermana
abríle la puerta y hacéla pasar
porque aún espera ahí afuera
y es tan tímida y vergonzosa como nosotros mismos

ella nos pagará con algo de dolor compartido en estos últimos días
y el dolor que tuvimos siempre
y la locura que anidó en mis dedos y en tus sienes
también será compartida
y todas nuestras ansias serán más soportables esta noche
si es que aún tenemos algo

si es que aún tenemos algo.




Mirando una foto de mi madre-niña


La mayor parte del tiempo
las palabras salen bien
criatura
porque estoy pensando en tu pelo ennegrecido
por los paraísos de mi pueblo
y en tu voz de niña
y en tu saquito de lana en fotos en blanco y negro
Por eso la mayor parte del tiempo
las palabras salen bien
criatura
Porque trato de acercarme a vos
y tocarte
y decirte que algún día ibas a ser mi madre
Porque estoy pensando en tu pelo oscurecido
por las sombras de ásperas hojas de parra
o en la niñez que te quitaron
o en el hombre que te dio un hijo y se fue
y lo mismo hizo tu hijo más tarde
que también te dio un hijo y se fue
Y por eso vos seguiste así
en el pueblo por siempre niña
casada con otro hombre o en soledad
hablando sola o con los gatos
o conmigo que ya no estaba
o yendo a ver cómo armaban el nuevo parque de diversiones
Y por eso vos seguiste así
sin acusar recibo de la crueldad del mundo
Envejeció tu cuerpo y vos seguiste
por siempre infinita
Por eso la mayor parte del tiempo
las palabras salen bien
criatura
Porque pienso que tu alma es un inmenso jardín de paraísos
con hojas de parra
y niños que juegan con vos y con tu hijo
a la piedra libre.-




jueves, diciembre 13, 2007

gabriela bruch /poeta de fuego/banfield/buenos aires/ argentina



Postales



Postal de sábado en el suburbio.

Si estás ahí no es una pregunta , aunque así te la formule. Qué
noche , qué frío, cuánta humedad. Te estabas poniendo cianótico y eso
en Buenos aires, se paga muy caro. Creo que sin amor o algo así.En
este barrio suburbano todos viven malditos, descorchan botellas sólo
los sábados por la noche y luego se cuelgan de los balcones o se
asoman a sus patios a ver la luna que aparece neblinosa, como en un
cuento de brujas bonachonas.
El tiempo se les escurre entre los ojos, y vuelven a toser los días
lunes, con antibióticos y paracetamol encima de la campera, de la
cmisa de fuerza o del uniforme del trabajo.
Tienen algún sueño y lo dejan en Internet ,en un chat telefónico, en
la pantallita del celular. No se atreven a salir corriendo por las
calles empedradas y gritar a voz en cuello, eso, que estamos
necesitando tanto.


Postal de invierno en calle Leloir

Aquí va , la hechicera en bicicleta. Los árboles ya se han pelado.
Tienen frío. Qué raro, en este junio ella no padece de soledad.
Quizás el brujo que la pintó de violeta, quizás el regreso del que
siempre vuelve, quizás el amor de quién nunca será. Conjeturas
absurdas, si vemos que se detiene y con una camarita digital, intenta
atrapar las hojas de ese árbol que de rojo, vira al amarillo o al
naranja, pero las hojas salen grises en pantalla. Es el invierno,
dice. Es el invierno. Él no le puede mentir a los sentidos. Por eso,
la primera que se entera es esa camarita digital . Qué pedantería.
Pensar en captar lo inalcanzable. Si de eso es de lo ella se nutre
para seguir pariendo belleza y desolación, con las piernas bien
abiertas y al lado del abismo.





I

si el cuerpo se abre como un altar
y defenestra la decencia
pobre de aquel que no se tire al vacío
que no inunde de jugos el sabor
de una boca que pide a gritos





II

leo esos poemas y sé de dónde nacen
útero abierto sangrante
manos únicas venas rotas
una poeta se acerca a mi ventana
no podemos compatir más de dos palabras
el poema ya es demasiado en una mujer





III

si esgrimo un poder que no tengo
es sólo para conquistarte
para voltear esos recuerdos
para que te fanatices en la idea de mí
hasta morir hasta el último tajo
hasta estrujar la sábana
-menos no- más vamos por más





IV

vaporosa sensación se esfuma
como una hoja de otoño tiñe los gritos
me hace pensarte en la pantalla
sentado aburrido socorrido por la distancia
pero algo es más fuerte - decís -
esa energía que proviene de este lado del mundo
dónde la luna no es roja
pero presagia tormentas
dónde las lágrimas se vierten dulcísimas
al compás errático del clonazepán





V

no sé no sé toda esta inutilidad mía
sé hacer tostadas con manteca
y quemar las hojas
también interpreto textos y escribo poemas
el mundo se debate y yo escribo poemas
alguien se muere un niño se asfixia
el imperio fagocita la esperanza y el agua de los mares
la corrupción sale de las cárceles
el trabajo estupidiza tanto como la televisión
y mi rebeldía tan estúpida tan inútil tan sudaca
sólo escribe poemas.










domingo, julio 01, 2007


lord cheselin /porno-poeta /río gallegos /santa cruz /patagonia / argentina
























Pornostars

...¿y si Dios fuera una mujer? alguno dijo
¿y si Dios fuera las Seis Enfermeras Locas de Pickapoon? dijo alguno
¿y si Dios moviera sus pechos dulcemente? dijo
¿y si Dios fuera una mujer?...
...¿y si Dios fuera mujer?
¡tetas de Dios! ¡blancos muslos de Dios! ¡lechosos! dijo
¡leche de Dios! gritaba por los techos de toda la ciudad...


Juan Gelman. "Preguntas"



En esta fotografía obscena
vendida (a escondidas de miradas) en la calle,
en esta fotografía pornográfica
cómo puede haber una cara
tan maravillosa como la tuya.


Konstantino Kavafis, "Así".




Jenna Jameson


¿escuchas el ruido enloquecedor del silencio?
yo lo escucho todas las noches insomnes
todas las noches insomnes
desde aquí se escucha perfecto
entonces venís a
visitarme
a mi pieza
y todo es más claro
y más diáfano
cuando llega el día
me pongo mi escafandra
y toda la mejor ropa
que tengo en el ropero
trapos viejos
y salimos a caminar entre la gente
y pasamos entre la gente
totalmente invisibles
por las calles
entre la gente
¿ellos estarán acompañados por Jenna Jameson?
entramos
en un supermercado
donde todo es tan de ilusión
y tan de mentira
y eso me hechiza
y me hace olvidar
mientras elijo los precios más baratos
y vos te sonreís
eso me hace olvidar
un millón de cosas pendientes
un millón de cosas que pesan
una tonelada
cada una
sobre mis hombros
y en medio de las góndolas
te das vuelta
me miras a los ojos
volvés a sonreír
y muy suavemente
y con tus labios muy cerca de mi oido
me susurras
carpe diem







II

en esta masacre
estamos juntos
ángel de los despedazados
en estas veredas
en estas calles
en las plazas
en los bares
en las ferias
estuvimos haciendo historias
en donde
tu piel fue todo el cielo que necesite





III

llegaste
y la ciencia
y la lógica
y los buenos modales
se fueron a dormir
¿menage á trois?





IV

me engaño
cuando quiero
y cuando no quiero
también





V

entre
todos
los sueños
me quedo
con éste
tan bien
envuelto
envuelto
con sueños





VI

sueños que
no te salvan de nada
sueños que
tampoco te matan
sueños que
más bien te ayudan
aunque sea a atarte
los cordones
de las ganas
por las mañanas.





Desmesura o declaración de amor a Jenna Jameson.

mañana bombardearán
con modelos de tu vagina
toda la ciudad
y venderán en remate
a beneficio de los miserables
todas las prendas de todas tus películas
y los negros gritan
viva el porno
viva el porno
y tus videos
se pasarán en los colegios de primaria
y los niños gritan
viva el porno
viva el porno
y el porno será obligatorio
bajo pena de muerte
ejecutada por apuñalamiento con consoladores
y mientras los ejecutan gritan
viva el porno
viva el porno
y en una manifestación multitudinaria
donde los hombres estén vestidos de travestis
y las mujeres desnudas
y llevándote el pueblo en andas
serás coronada reina
la reina más bonita
del mundo
y emperatriz de mi corazón.-

Nikki Tyler

voy a estar solo
tan asquerosamente solo
tan terriblemente solo
como un astronauta
en el espacio
sin posibilidades de volver
al planeta tierra
por un lapso horrible
de tiempo
así que ya puse
dentro de un trapito
pequeño y cómico
y lleno de agujeros
como mi historia
algunas cosas mías
imágenes que se están yendo
llenas de colores
y luces y sombras
¿y de alegrías y tristezas?
pipradol
pirovalerona
tranilcipramina
una gota de olor de un pasillo
de hace mucho
mucho tiempo
facetoperan
metilfenidato
norefedrina
un atado de cigarrillos
philip morris
trozos de algo que fue
y ya no será
una botella de whisky
Justerini & Brooks
antiguos remedios
sortilegios y embrujos
guardados en un antiguo libro
café molido a la vista
en el bar puerto rico
de la calle alsina y defensa
cajitas de rohypnol
algunos interesantes
secretos de familia
una calle que fue mía
y ahora es de los dos
una bolsita
con jarabes y pastillas
correctamente mezclados
y en dosis exactas
para no morir de melancolía
Nikki Tyler.




Rebecca Lords

te voy a extrañar
de todas las formas posibles
la vida es demasiado
idiota
la vida es demasiado
barata y jodida
como para
no poder inventarme
sentimientos
y con esos sentimientos
inventarme
inventarte
invitarte
te amo.


Tracy Lords

¿quién me robó
a mano armada
en aquella jaula
el alma?
¿qué ladrón estúpido
la robó?
pagaré recompensa
tome papel y lápiz
anote
recuerde
pagaré recompensa
recuerde
soy buen pagador
señas particulares:
está envuelta en algunos papeles
de diarios
y algún que otro
panfleto
abollado
viejo
tirado en el piso
y medio pisoteado
huele a mar
tiene un ala
pero con un ala
nadie vuela
pero es un ala
así que cuidado
toma margaritas y pasea
sin paragüas
en días de lluvia
en la ventana de un bar
aún mojado por la lluvia
tequila limón y sal
mira hacia la calle
sin mirar la calle
extrañando las películas
cuando Tracy Lords era joven.

sábado, junio 09, 2007

maría teresa andruetto /poeta emocional / licenciada en letras /córdoba /argentina



















Poemas inéditos del libro "Beatriz"

______________________________a Beatriz Vallejos


Atardece:
Apaisado profundo
B.V.




AYER



incontaminado ayer
de San José del Rincón
B.V.



por aquí pasó un corderito
¿un corderito?
no lo he visto



I


detrás del cerco de flores,
la mariposa en la pared de cal
y el grito de los teros

(hila la lumbre, Amor,
y amanece)

Celia
me guió por el jardín,
entre las cañas

(¿hasta cuándo este ayer?)

había retablos en la mesa
y ese poema que habla de la luz
y las naranjas.

En la puerta, ella abrió el Ubajay.

sentémonos aquí,
dijo,
de orilla a orilla,
que está buena la luz para ver

(alguien levanta un vaso
y resplandece)




II


resplandece
ella dice una palabra
amanece, resplandece




III


cuando el sol se acostaba
en el río, volví por las calles
de arena
hacia el terraplén

hilos de las islas,
aire...

una yegua
y su cría, un hombre de pesca,
una lancha

mientras volvía
a casa

como si no hubiese nadie.




HOY



Llueve en mi corazón y llueve
sobre el Yan Tsé


Juan L. Ortiz


I


hablamos de Ayer,
de tu rincón
del Ubajay con siriríes y garzas

(en el arrozal/una garza
una garza sola/ una garza)

tenías en otro tiempo un corderito,
y se lo llevó el río
(¿o aquella casita blanca?)

Ahora
ni el grito de los teros
ni sus pequeñas alas

estoy preparando la huída, decís,
y yo no sé hacia dónde iremos
con el cuerpo o la cabeza
esta mañana

Levantamos los vasos,
la jarra
entorna el agua
pero qué celebrar

por el televisor pasa el entierro
de Arafat
Abu Ammar
Abu Ammar
pasa el entierro de Arafat

(si la mecedora fuera un ala,
si el ala fuera una flor)

si la mecedora fuera
un ala, prepararíamos la huída
para dos.




II


hay pequeñas azucenas en el patio
y como un collar de arena
donde termina el bosque,

pero dónde termina el bosque
¿en la garganta?

Llamamos a Celia, a Silvia,
a Clara...
ayer fui
hacia tu casa, vi tus lacas, escuché
el latido de tu corazón

yendo iba
descalza yendo iba
pies de arenal cruzando
desvaídos lilas
iba

íbamos las dos

Si el tren pasa, si la vida pasa...
(¿no ha pasado ya?)
es porque el río lleva hacia
tu casa.

Los camalotes van hacia el olvido
por encima del silencio van

señalan nuestros pasos,
mi paso igual al tuyo.

Van.




III


Con esa edad de Jacinto,
ay, y ese aire vendrán
a verme. En un collar de arena
anudo mis palabras a las tuyas.

Escribo:
tenías, Beatriz, un corderito
y su pelo era blanco como la nieve.
Era, en griego, como la nieve.

Las lacas del Imaginero
con espinas de peces de tu río
y con nácar son ahora souvenires
sobre la mesita.

un corderito tenías
en el idioma de las gárgaras del rocío,
y en el idioma del pan

¿hay un idioma del pan?
tu pelo es blanco
como la nieve.




IV


Beatriz era una niña
en el idioma de las gárgaras
del rocío

y en el idioma del corderito.

Cantaré la canción del corderito:
(¡la cantemos a dos voces
y una orquesta!)

Árbol de la esperanza
-teoría del arbolito-
mantenme firme

¿y qué es la esperanza,
madrecita mía?




V


¿Cómo está Teresa?
¿escribe?

(escribe, digo, todavía)

alguien se acerca
con un vaso de agua, una pastilla

trinaba el agua/
trina/
huerto del alba/
trina

sube
¿desde cuándo?
raposa, la rapiña.

trinaba/canoa de la luna/
trina
john cuellar /poeta antroposófico/ licenciado en lengua/ director revista "parnaso" /huánuco /perú





















Poemas inéditos


Antroposofía

A Mario Malpartida, humildemente.

Cuando uno nace, nace,
ya en cuatro paredes de mármol
o en cuatro columnas de barro:
al fin y al cabo, es lo mismo.

Ser humano es caminar
con la piel y con el ensueño,
amar alguna vez
y tener el fruto real e imaginario.

Observar es ver lo inusual de la rutina,
de las caminatas, los gestos y las sonrisas de siempre:
es estar en un espacio
donde con seguridad permaneceremos solos.

Pensar y sentir es besar la muerte,
a cada instante, a cada paso:
es cruzar un territorio minado
donde seguramente tendremos bajas.

Nosotros vamos para allá, para todos lados,
en medio de fanfarrones nos mezclamos:
es nuestro destino habitar con ellos,
tenerlos presente y olvidarlos.

Nos consolamos en nuestra corta vida,
en el cansancio de piel que ya no sonríe,
aunque la humanidad presente
nos brinda sus brazos placenteros.

Una vez muertos, en cuerpo o espíritu,
nos internan en una cárcel de mármol
o nos cubren de esencia física en un pozo;
así aguardamos, ansiosos, el volver a encontrarnos.


Poema en ejecución

Me negaron el ritmo,
por beber a destiempo:
soberbiamente me condenaron
a no ejercer este oficio.

Confiscaron mis metáforas,
por ser la de un pecador inconfesable:
dogmáticamente me obligaron
a seguir sus pasos rectos.

Me privaron de la rima,
por sonreír en puertos desolados:
sesudamente desenvainaron sus espadas
para acabar con mi locura.

Mataron mis palabras sutiles,
por andarme con remilgos;
antojadizamente aseguraban
que era una sombra absurda.

Al fin, cuando aprestaba a marcharme,
encadenaron mis pensamientos,
sometieron mis manos al fuego
y amputáronme las piernas, para ser como soy.


Poema nocturno

Soy el néctar
del desdichado
de rostro encubierto
que acude a este recinto
donde gritos, gemidos
y melodías
se moldean
en un frenesí
fugaz
de memorias.


Inexistencia

A los amigos
y a los no amigos.

Aquí el mismo
luego de un funeral
el mío
muchos tal vez
sin día
ni vitalidad
con momentos quedos
con quedarmes
en retablos de duelos
donde monótonamente
los ecos
recuerdan
la mala pronunciación
prorrumpida alguna vez
amoldada
y sometida
a un juramento
adánico
entre inocencia
y llanto.

Aquí en silencio
en un suspiro
inmerecido
da igual
si puedo revivir o no
lo no realizado
en espirales platónicos
como una recreación
del olvido
del imaginario olvido
del inexistente recuerdo
reinventado por ese Dios
oculto
más allá del más allá
donde
la muerte ya no es
y donde el hombre
ni es imagen
ni recuerdo
ni él mismo.

Aquí aguardando
el tren que recorre
las noches posibles
y cruza
el desierto circular
de la negación
y el desafío
observando
mis penas
inmerecidas
y espectrales
y mis enfermizos
lamentos
en medio del frío
y del dolor
también posibles
nada más da
sino hurgar
mi propia inexistencia
en este segundo etéreo.


Mutación III

Otro día en que somos el abecedario,
el fracaso a mediatinta,
el verso que se olvida
en el rincón de un falso armario.

Otro día en que la bocanada
imita el ritmo de la nada,
otro día en que el pensamiento
revela el tardo sentimiento.

Y se muestra así la híbrida luz,
los pasos frígidos y suplicantes,
acudiendo entonces espectros lacerantes
que se escurren por el tragaluz.

Plumas y tinteros y tinta
pululan las casas semimuertas,
las manchas negras en las veredas
delatan una desgastada rima.

Y entonces al salir la luna,
después de tanto grito extinto,
algunos rastros mutan a yo existo
e inician su camino a la ventura.


domingo, junio 03, 2007

analía laura norak /poeta gasolinera /picún leufú/ neuquén/ patagonia

e-mail: analialn@hotmail.com




















Poemas inéditos

Cayendo por un tubo

Llegó en un inmenso auto blanco.
Él era un bello animal azul,
ojos azules, saco y pantalón azules
y sangre azul,
yo no podía caminar
así que me deslicé hacia él
como cuando una cae por un tubo.

Se bajó y me dijo:
- echale 5 pesos de común, piba -
después dijo algo sobre “trabajo de hombres”
y agregó “hasta a despachar nafta se han metido...”,
y al fin se fue el mugriento,
en su destartalado
y miserable cascajo.



Cogote de damajuana

El tipo vino
y se prendió de la manguera de súper
como si fuera el cogote de una damajuana.
Los ojos le saltaron de las órbitas
y empezaron a rebotar en el piso de la playa,
unos pibes que pasaban
corrieron y aplastaron uno
que rodaba como una bombita de agua,
yo corrí y le arranqué la manguera,
el tipo prendió un carusita
y se lo metió en la boca,
“ POR LOS TRES MILLONES DE DESOCUPADOS” gritó
antes de reventar como un sapo.

Maldito bonzo
esta mañana el trompa me dijo
que me va a descontar los 13 mangos
que se tragó el boludo ése.



Tony

Decime Tony que será de nuestro presente,
yo, todas las noches aquí, entre robots insaciables
y vos por allí, haciendo de las tuyas,
cuando me voy a poner ese vestidito rosa
que nunca me regalaste
y bailar juntos hasta la madrugada,
decime, cuando nos tiraremos juntos en una playa
que no tenga cemento y huela a nafta adulterada,
no te quedes callado,
no me mires con esa cara de “yo no fui”
hablá ahora o callá para siempre...

Él se levantó, me dio la espalda
caminó unos pasos hacia fuera
se sacudió las orejas
y se echó a dormir al lado del surtidor.



Esperando el bondi

La tarde había estado apacible
- tranqui – dice el vikingo (mi único amigo),
miraba la tele y pensaba,
en el inmenso motor
que debe existir para mover el mundo,
¿qué combustible usará?
y un vaho a nafta 95 octanos
me recorrió el cuerpo en un estremecimiento.

Miré el reloj, era la hora.
Busqué el bolso y le metí apurada
pañuelos descartables, peine, tampones
lápiz labial (casi no me queda)
y el detestable buzo azul.

Me detuve, escudriñé dentro de mí
sentí un gusanito caminando en mi vientre,
entonces guardé el cuaderno,
hoy voy a parir un poema – pensé-
y salí a esperar el bondi.



Llamada

- Hola Tony -
- mmmhh -
¿Tony estás durmiendo?
- aahhh -
¿Tony que estás haciendo...? contestame Tony
..........
Tony ya basta, no te aguanto más
se acabó Tony,
toda la noche esperándote como una estúpida
y vos ni apareciste,
toda la noche saciando lobos de metal,
espiando parejas polarizadas
a través de vitrales profanos,
hundida en el baño con imágenes jadeantes
dibujando corazones lujuriosos
en paredes infames,
y vos
embebido en la noche genital.
Se acabó Tony
me escuchás
se acabó
CLICK.



Maldito Lunes

Desde esta soledad iluminada
veo parejas abrazadas
por amor o por frío,
pero ellas nunca lo sabrán.
Cruzan lobos metálicos aullando
por una birra en el casino,
un solitario me mira desde la otra vereda
pero no se anima a cruzar el río
y preguntarme si no me aburro
en esta isla de cemento.
Una sirena enloquecida anuncia
sangre o hambre rebelada,
una víbora de miedo me recorre
el vientre hasta las piernas,
estos robots insaciables
no me protegen a mí,
solo tragan billetes para el patrón dormido.

Pero aparece Tony en la esquina
se hace el gracioso y camina
moviendo la cola
y eso me basta para sentirme bien.



Surtidores

Ellos son masculinos
tienen todas las características
ojos vidriosos
brillantes por las noches
solo hablan de números
me miran con lascivia cuando paso
no saben bailar
y orinan de parados.

No cabe duda
estos estúpidos robots del capitalismo
son demasiado masculinos.



El tigre inmortal se murió

Un hombre es todos los hombres.

No hay tigres inmortales en la esquina
para una mujer en la noche,
hienas y lobos desesperados pululan en la calle,
señoritos de mañana
de saco y corbata
acarreando la prole a la escuela,
transmutan en chacales con ruedas,
miradas vidriosas
y gestos blandos
para el levante del viernes.

Los tigres se han extinguido.

Mujeres
a nosotras
nos quedan las manchas.



aldo luis novelli /poeta in-mundo /neuquén /patagonia /bordes del desierto
















Más de
Estúpidos mirones de televisión


Pájaros en el desierto

Este bar me gusta
tiene un aura a viejos delirios
marcas en las mesas de amores perdidos
manchas sangrientas de historias trágicas o celos violentos
y un inconfundible olor a fritanga.
Este bar me gusta sin remedio.

Hay pájaros en el vaso de cerveza
que tengo en la mano,
están aleteando con frenesí
se golpean contra el vidrio opaco que los encierra,
me divierto mirándolos,
pero mi sed es más grande
que una manada de choiques en el desierto.
Voy a beberlos
beberé pájaros salvajes
para aliviarme
para salir a buscar mujeres pequeñas
o grandes hembras
pero locas amantes de los pájaros
mujeres agrestes que vuelan sin destino
o caminan sin tiempo.

Los pájaros siguen vivos en mi cuerpo
picotean mis vísceras
beben de mi sangre,
estos pájaros silvestres me excitan
se arremolinan en mis genitales
elevan mi sexo al cielo,
tienen la tibieza de su vulva
las alas como labios
y el aroma de su piel desnuda.

Estos pájaros hacen lo que quieren
con mis días y sus noches
pero yo sigo bebiendo
en el copetín al paso
de esta ruta que cruza la tarde
como un tajo en medio de la fría estepa,
sigo bebiendo
hasta saciarlos de alcohol
hasta emborracharlos de desolación,
mientras ellas
allá afuera
vuelan bajito esperando por mí.




Boquita

Ayer vi unos tipos que iban en mionca
gritando con banderas y contentos
- debe haber ganado boquita – pensé.
Y después pasó un colectivo lleno de tipos
gritando con cara de felicidad
- seguro que ganó boquita – dije.
Y al rato tres camionetas cargadas al mango
de tipos gritando casi desesperados
- ¡que grande boquita! –.
Y atrás venía un Valiant II aplastado
por los tipos que venían adentro
gritando como locos
-¡ídolos!- les grité
con la bolsa de pan y el tetra
y levanté la mano con la “V” en alto/
y me puse contento de la alegría ajena
y de mi propia alegría/
y justo pasó un Dodge Polara
pintado bordó antioxido
y un flaco asomado a la ventanilla gritó:
¡VIVA LOPECITOOO!...

Y entonces me di cuenta que iban a morfar
un chori y una coca al estadio Ruca-Che/
y me puse a pensar
que si el conocimiento nos hace libres
como decía ese griego charlatán/
la ignorancia nos para el hambre
¡CARAJO!
y me sentí mal
aislado del mundo
afuera de la fiesta/
por esta maldita costumbre
de querer saber más de lo necesario/
y enterarme que Lopecito
los va a echar a patadas
y los mandará a comer ¡MIERDA!
o tendrán que reventar al almacenero de la esquina
para tomarse un torito tinto con fideos al tuco/
cuando el bueno de Lopecito...
sea presideeeenteeee.



El sueño del poeta

Cuando el poeta lee
hay aplausos a rabiar
algunos histéricos abucheos inaudibles
gritos y ovaciones/
tipos enloquecidos y vítores demenciales/
y dicha sea la verdad:
el poeta no lee muy bien/
ni sus poemas son para enardecer a vastas concurrencias
y mucho menos el tipo es un poeta
tocado por la fama o los honores de sus pares.
Pero hay que reconocerlo
nobleza obliga
cuando el poeta lee
hay energúmenos contra el alambrado
dispuesto especialmente para cuidarlo
oyentes fanáticos con ojos desorbitados y manos desesperadas
golpes en las mesas y cerveza volando por el aire.

Es una bacanal romana en medio de un mundo que se cae a pedazos.

Un solo detalle colabora en esas circunstancias
en que leo mis dolientes artefactos como si fueran grandes poemas
dos elegantes señoritas muy agraciadas
o sea un par de hembras que rajan la tierra del inmenso salón
se van desnudando a medida que los espectadores
aplauden y reclaman interminables bises.



Recompensa

He decidido acabar con esta vida disipada
convoqué a todas mis amantes actuales y pasadas
a mis novias y mis ex-esposas a un gran salón
el mismo día y a la misma hora
aparecí vestido de traje blanco y les dije:
"ustedes no se conocen
pero han sido o son mis gatitas,
quiero anunciarles que he decidido abandonarlas"
y me retiré antes del caos.

Sé que han formado un club de anti-fans
y me declaron "persona no grata".
otras me denunciaron a la fiscalía
por abandono de placer
las menos, se agruparon en una asociación
llamada "lesbianas tristes y abandonadas"
y emitieron un comunicado de "muerte al abandónico"
y abajo colocaban mi nombre.
Aparecieron pintadas en los paredones de la ciudad
"Recompensa de $ 1.000, al que elimine al desgraciado"
y el desgraciado era yo, por supuesto.

Por eso ahora soy otro
he cambiado mi identidad por la de un poeta serio y formal
ahora me hago llamar aldo luis novelli
y estoy haciendo todo lo que dictan las buenas conciencias
de la gente seria y circunspecta como la aquí presente,
para convertirme en un poeta famoso y respetable.
Estoy escribiendo poemas de amor y odas a la naturaleza
soy feminista, indigenista, defensor acérrimo del tercer sexo
del cuarto del quinto y de todos los que vengan.
Doy conferencias sobre la poesía femenina, la etnocultural
y la poesía de los indios kubala de africa oriental.

Pero debo confesarles una cosa
no veo la hora que toda esta campaña de marketing
que me han diseñado los asesores de imagen
para poetas candidatos al premio Nobel
termine de una vez por todas.
Me he enterado que las chicas del cabaret
han puesto un cartel en la puerta
"Se busca a nuestro amigo, vivo y sediento
recompensa dos whiskies y una mamada".-




Ofrenda

Yo soy ese tipo que ha cometido la osadía
de creerse poeta por unos instantes
esas efímeras eternidades que me tornaron insoportable/
y excavó con desesperación en el fondo de la noche
buscando palabras desconocidas
para dárselas al mundo en una jauría de gaviotas.

El que arrojó piedras a vagones ajenos de trenes inalcanzables
que cruzaban el oxidado horizonte del desierto/
el que pateó pelotas de trapo envueltas en viejas medias
en un potrero de cardos rusos gigantes y vientos furibundos/
y corrió entre cigüeñas negras y alacranes amarillos
para calmar la sed de infinito y el hambre de mujer.

El tipo que se dejó crecer la barba
y lanzó volantes rojos en el aire espeso de la ciudad
como un acto de rebeldía en medio de la derrota.
El que recorrió bares y cabarets
buscando a la hembra más puta del mundo/
y terminó durmiendo sobre las mesas
la borrachera de todos los poetas malditos de la historia.

Yo soy el pastor de ovejas descarriadas
adicto a las sombras bajo la gran luz.
El lobisón que se hizo hombre
en una noche de incontables lunas sin cielo.

Yo soy la oveja que se comió al lobo.

Yo soy ese tipo que llaman padre
el santo padre putativo corruptor de menores de espíritu
adúltero de vírgenes endemoniadas exorcista de toda estupidez.
El que cura las llagas de mujeres en pena
místico sanador de seres vulnerables de corazón.

Yo soy el dador de semen/ el precario proveedor de cielos.

El que camina bajo la noche en callejones oscuros
y hace discursos salvadores para un tiempo desquiciado
entre multitud de cartoneros/ desterrados y borrachos que aplauden y ríen
mientras las cucarachas observan la escena desde prudente distancia.

Yo también soy el tipo
que ha cometido la estupidez de escribir este poema/
él mismo/ que tiene ahora la insolencia de ofrendárselo a ustedes
como un brusco zarpazo en la voz del silencio.



viernes, noviembre 10, 2006

liliana campazzo /poeta - presidente del club de la canasta/viedma/río negro/argentina

liliana campazzo y a.n. en las "conversaciones de otoño" organizadas por el poeta/dibujante chelo candia, en la presentación del libro "yuyo seco".

Poemas perdidos en las siestas



una tarde en este barrio

La siesta es el centro de mí día sábado.
Aquí en las 1016 el sábado es el centro de la vida.
La murga ensaya el sábado.
Los partidos se juegan el sábado.
Las vecinas sacan a los chicos afuera a gritar.
La radio comunitaria cuelga cumbias en el aire.
Y los muchachos del barrio se ponen desde las dos a preparar
la birra y el faso del sábado.
La tarde del sábado avanza así
no me tiene en cuenta
no entiende que la siesta
es el centro de mi día
no entiende
no entiende que soy yo la que trabaja
de lunes a viernes
que el sábado es mi día de hacer el amor
de poner el lavarropas
de regar las plantas
de dormir la siesta.
La siesta del sábado es el centro
de mi vida.
Ahora me levanto
escribo
que la siesta
que hoy no hice el amor
que el lavarropas funciona bien
y un tipo dice: Aguante las mil eh!!
Terminó el partido
la murga saluda con su redoblante
un chico lleva apretada de la cintura a una chica
todo en ellos dice que se van al centro de su vida
la cumbia final habla de coger toda la noche
y yo estoy despierta
sentada en esta máquina gris que no fabrica poemas
buscando el centro de qué.



La historia de una vecina

La vecina de al lado de mi casa
es boliviana
tiene en su boca un hablar distinto
se enfermó de sangre en la cabeza
me cuenta
que dice el médico que no caminará igual
y que los trabajos los harán los chicos
insiste con las s
las alarga las hace durar
yo sólo veo que mi vecina habla
con una voz que yo no sé.



La Rubia que cenaba en el tren……

Desde la ubicación que me dieron
en el coche comedor
por sobre el libro que levante
en torre para evitar
interrupciones a mi dolor
vi entrar a una mujer rubia
llegaba limpia y fresca
como bajada de una fiesta
los labios rojos
las manos voladoras
su mirada pintada de azul
gasa naranja la envolvía
era todo lo contrario a mi
rubia era
transparente era
liviana
y sonreía
de no sé que
si no están las cosas para andar
así de boca abierta.


II


La rubia recorrió el espacio
y me miró.
Inmediatamente se sentó
enfrente
un tipo vestido para la ocasión.
Se sentó con ella
pidieron champagne
la carta
se tocaron con suavidad
las manos
y se preguntaron
por qué alguien
cena sola
en un coche comedor
y me pidieron
que les sacara una foto.




III

Entonces tuve la certeza
que las palabras
que digo no dicen sólo
lo que dicen
si no que todo
en mi voz
dice piedra.


IV

Viajar en el tren del desamor
sentir todo el aire
que se mete por la ventanilla
del alma
y purifica sus ojos de piedra
la mujer debe saber
hoy
cual es el gramo justo
que pesa en la balanza
es ella o su cuerpo
¿es su cuerpo de piedra?
¿es ella de piedra?
El hombre no se dio vuelta
tras el roce apenas de los labios
si no
de sal
se contaría esta historia.

domingo, agosto 27, 2006

jorge spíndola /poeta de barrio /trelew /chubut /patagonia /argentina















raúl mansilla, a.n. y jorge spíndola en trelew.

Poemas

ya lo sé

yo ya sé
lo que es el amor.

yo aprendí a beber vino
cuando trabajaba
en la pampa de salamanca
al borde de la ruta 3.

aprendí a beber callado
mirando las martinetas
que se iban siguiendo la alambrada.

de vez en cuando un camión
como un incendio perforaba la tarde
y pasaba
dejando un suspiro en las retinas
de los perros.

a lo lejos había
un molino negro
el viento agitaba sus pedazos

molino deshecho
sin aspas para el vuelo
chaperío sin alas
llorando en pozo de la noche.

yo bebí borracho en las alturas
a mi no me digan nada.

perdí una camisa
buscando ovejas en la nieve

perdí los sentidos
mareado en una torre
que se alzaba como un sueño
en la chatura de la estepa/
un mirador creo que era.

y ya sé lo que es el amor

(por las noches yo dormía
en un catre adentro de una casilla)

después de apagar el alumbrado
(un lister a todo culo)
desaté los perros
y me quedé bebiendo
con los ojos mezclados con la noche

con la piel hecha un silencio
como un solo cuerpo enmudecido por la pampa.

en la pieza brillaban
por la luna
las latas de aceite supermóvil multigrado/
el viento ladraba a la ventana.

el viento es un perro desgraciado
aullando en las orejas del insomnio.

los vehículos pasaban en la ruta
con ráfagas de luz en esa pieza.

y por eso
yo ya sé lo que es el amor

yo recé borracho el padrenuestro
para que
un auto con dardos veloces pasara iluminando
el cuerpo de thelma tixou
que brillaba en el almanaque
de aquella noche de aquel invierno
de esos años.

thelma estaba espléndida en esas soledades
tenía un vestido rojo
que ardía ante mi boca
cuando las luces
la encendían como llama en pleno vuelo.

yo ya sé lo que es la sangre
cuando arde como aceite en la penumbra.

el cuerpo de ella era un planeta
girando en el abismo
y yo su único habitante/
me ataca como una sed cada vez que me acuerdo de esa diosa.

el amor es como apretar una foto de thelma tixou
en la garganta de la noche/
o el amor es otra cosa
animal que se espanta
que vuela lejos
y uno
no ha tenido el gusto.


los dos zapatos en el aire

una mía amiga dice
que es difícil ser poeta
que es un peligro andar
mostrando las costillas por la calle
o en un libro
yo le digo que no que no es difícil
más jodido es ser acróbata
o albañil en las alturas

no es difícil escribir
lo difícil es no caerse para arriba
o para abajo

que eso fue lo que le pasó al finado justo cárdenas
por ejemplo él llegaba en pedo a la obra
y se ponía a revocar con un pie afuera del andamio
hacía equilibrio
y un día se ve que se olvidó
y apoyó los dos zapatos en el aire

el resto ya se sabe
justo está enterrado a dos metros bajo tierra
y sus hijas dicen que justo está en el cielo

no es difícil ser poeta

(yo escribo palabras al borde del andamio)


lisboa

nunca estuve en Lisboa

siempre acá,
metido en este cuerpo,
atado al páramo o abrazado
al mar y sus acantilados

siempre los mismos ojos
con cuchillos naranjas en la tarde,
siempre acá

nunca caminé por las calles de Lisboa
siempre pampa seca
y autos abandonados al borde de la ruta

ahora mismo me invade la imagen de un colectivo
detenido para siempre
oxidándose con yuyos en su cuerpo,
un bedford verde agua
con teros lejanos en su lomo

nunca puedo abrir esa cortina
que envuelve la existencia
esa cortina agitada por el viento
que anda como gasa
cayéndose sobre mi cuerpo

siempre acá,
entregado como un perro a este paisaje,
oliendo matas, salpicado de escarcha
para siempre

lisboa crece por mi boca en esta noche
mientras orino abrazado al álamo de casa
mientras pasan autos en la ruta
mientras llueve y crece el perfume de la tierra
mientras nada se parece a lisboa
y sólo un gato
camina en los paredones de mi calle

lisboa qué lugar extraño
navegando en mis entrañas
lisboa tantas cosas
tantas noches navegando
al sur de toda mi existencia


viernes, agosto 25, 2006

paula yende /poeta - vicepresidenta del club de la canasta /junín /buenos aires /argentina




Poemas


1


y si te cantan los pájaros de adentro
después una tormenta
no será tan negra
siempre verde llorón
bailarás en la cordillera de los días tristes
canciones para príncipes tontos
que ven pasar las carrozas del amor
hechas fuego
y entenderás por qué las niñas desoladas
no limpian el jardín
y las flores nacen igual como hormigueos en la ciénaga
con botellas de penas de vidrio
recostarás recuerdos en parvas de hojas secas
y cuerpos tibios
esperarán que algún atardecer
pase algo más que la noche
habrán aprendido entonces
a dejarse abandonar dentro de sí mismos
como un hongo de humedad
cruel pero bello


2


ciertos cielos desnudos
ahogan los pies
y desde entonces el aire te pertenece
sos un hilo a dos centímetros de la tierra
no es la tv
los astros del tierno amor
ni el vicio de li po encarnádote
una especie de extravismo iluso
algo insensato para un ojo educado
una hoja en el varieté de parque
o alguna gota demás caída
no son los dolores de hambre
la fiel exposición del alma
ni la tristeza ofreciéndote su cuerpo
suspiro
un susurro
sensiblemente
inútil


poema del triste pan duro


deja deshacerte en las encías
el melancólico magullo de la coca
entre dientes marrón de otoño sucio
amargo y suburbano sueña serge
que chet baker le sopla los versos
desde el night club hasta su walk-man
llueve fino quejumbroso la lluvia siempre da sed
de casa calor sin t.v vaso lleno de pensar
penando el poema como el pan de ayer
verde que te quiero verde lorca es un poeta
de new york de aquí de allá como todo triste
invierte el orden cree en la revolución de la neurona
santifica las rutas marea bares en bicicleta hasta el día
en que se hace alma de farinha azúcar impalpable
esos días donde hace cola habla poco y la humanidad gris
no percibe la alteración de los yuyos bajos del fondo
de los ojos una dureza de pan brillante acostumbra
cruzar la vía el círculo de tristeza que dejan los circos
que desaparece y aparece melancolía y poco dinero
dicen ser tanto´s cuesta uno y lo otro de cualquier modo
o moda del infeliz que se siente satisfecho en un corte de luz
general por suerte no aprendimos la ceguera sino el tacto
de volver solo al caos del universo interno o externo
fuimos amasados entre bollos de agua manos que no escribieron
de ignorancia la tristeza la locura de dios es el amor
la panza de miga de pan de hermeto el piano de chopin
prevert tus palabras en la cama la dureza de las noches frías
cáscaras de cangrejo entre sábanas como telones del corazón
canta chavela dura de arrugas no más de pura terquedad vive
todos nos vamos y desaparecemos al pan duro lo rallaron
y la tristeza la tristeza aúlla en un poema ginsberg
y es una estela en la voz de elis
y se anida en la piel como un crepúsculo te amanece te deambula
la duda en copas pequeñas te sopla un susurro un guiño una ampolla
en un dedo puede volver el camino largo un tren de retiro
hasta la bahía entre las sierras el morro una ventana
un campo amarillo es cuántos vincent o andy desde la plataforma
marítima es la tristeza naufragados
en un poema la botella de vino es una meada de palabras
esto no es poesía poesía tengo una cascada en el inodoro un agujero infinito en el bidet
duchamps estaría orgulloso de no cobrar entrada en los museos y de que borges no haya sido feliz
porqué él debería haberlo sido siempre pregunto
hasta cuando va a doler crecer de noche
mudarme usar la cabeza de meduza cruzar el río en una cáscara de nuez
con las velas a media asta sopla que te sopla el viento sudaca
patágonico como novelli poeta del hastío
trejo pessoa boudelaire ellas pizarnik cristina césar la campazzo
y patty & violeta en el hastío reaccionario habitan como un recuerdo
de a ratos al alzheimer le huyen
corremos tras la pérdida aun sabiendo que es una perdida
siempre enamoró la turra en algo el morbo del cine en las tetas
la teta que te mamó aquella angustia oral se convirtió en poema
y así hasta la multiplicación de los panes de los peces penes en las vaginas de las vírgenes del mar
algas duras caracolas desintegradas de la nada y el ave del himen que no dice amen
iglesias dejad de maquillarse el sufrir es otra cosa no es buen matrimonio hombre & poder
ay si pudiera decir tuyo mío tus mi plurales y no endurecer tanto el nosotros
triste yo el artista singular multifacético solista de él mundo ombligo
lingüístas estrangúlense con la lengua en los tobillos de bukowski
poetas manifestarse en la bebida así como en todo desorden de la vida
mandalas podríamos ver en las pinturas artesanos el corazón de las maderas los metales
el barro en los ladrillos de las manos del obrero al grafito al maquillaje del actor
músicos pide caricias tímidas el instrumento el pulso da una pasión en las pestañas
instankarmas
un segundo de cada día absolutamente todos estamos duros como pan de poema
de ayer sonriendo tristemente hasta mañana



empate


casi siempre

la tristeza se junta
y esconde como una meada detrás de los arboles
cierto placer nocturno
empate digo
felicidad pestañea
y se derrama
con el vino en el mantel
hasta el más desequilibrado
hace equilibrio
morir o nacer
es cosa natural
invierno es un tango
verano es amor
y paz no es nada
hoy
en el mundo
el arte de la pérdida
justifica
con piedades electrónicas
al empate humano
por la suerte del mono
o la virtualidad de dios
el vino es real
profunda la piel
de los labios que permiten el roce
al vaso o al beso del lenguaje fino
le debo esta melancolía
como dos botellas de vino a cristihan
que cerca está a la vuelta
de la vida al poema
empate




...soplar espanta la tristeza
rigazio


nunca vi algo más triste
el viento soplando dos pueblos
espantados por un río
nosotros cruzando
de viedma a cármen de patagónes
nunca vi melancolía tan grande
el paredón de las almas
un vaivén ilusorio
nosotros bebidos
exaltando a li po
seres desamparados
no sé que espejismo provoca la luna de agua
no sé del haz de luz que los mueve
felizmente nunca estuve tan triste



esto


tenemos telas de araña
ojos de buey malherido
parsimonia milenaria para crecer
ver en la verdad
mezcla oculta de tristeza y verborragia
arrojamos la piedra
nos lavamos en el mismo río del naufragio
otras las aguas que hoy lo mueven?
somos siempre el barco
llevamos el revólver del suicida
la palabra prohibida del poeta
la voz quebrada
en la fuerza de una vela
el sub existir
andamos descalzos
con pan en las encías en la noche
la boca entera
el cinturón de orión mal prendido
esquivando calendarios
oficinas del orden impúdico
donde establecen las jugadas
estamos en los bares
las plazas desnudas
en los ojos del perro callejero
temblamos desde la luz
el espíritu
hasta la carne del otro
lo que quede por nacer
partirá
hasta el hartazgo
entonces



andy bohoslavsky /poeta minimalista /en un barco en el mar del norte
________________
No hay foto del poeta
se duda de su existencia
____________________

Poemas

Paré la guerra

Te va a parecer increíble
pero paré la guerra
estaba trabajando en el desierto
cuando vi pasar un tomahawk
y quise ver la hora
como el reloj se había detenido
tiré la palanquita hacia fuera
giré las agujas para atrás
al principio el misil se detuvo
luego comenzó a retroceder por donde había venido
sopló un viento fuerte
y aparecí de la mano de mamá
en la puerta de la escuela siete
era 1972
tenía mi viejo portafolio y un mantecol chico
me dio un beso, entré corriendo
saqué el cuaderno de geografía
tenía los deberes hechos
el mapa del Golfo Pérsico
me saqué un sobresaliente
le conté a la maestra la historia de los Persas, los Otomanos
los Árabes
sonó el timbre
pensé que papá tal vez venía a buscarme
nunca llegó
y me puse a llorar
como ahora en el desierto.



I

Algunas personas dicen
que para escribir poesía
antes se debe leer a
Verlaine
Valéry
Eluard
Apollinaire
Musset
Pound
Racine
Goethe
Keats
Shelley
Gautier
Joyce
Blake
Poe
Eliot
Mallarmé
Shakespeare
Bretch
Celine
Proust
Victor Hugo
Dante
Whitman
Prevert
Yeats
tal vez tengan razón.
Pero no me alcanzaría la eternidad
entonces prefiero arrancar
poesía
de los locos
marginales
suicidas
explotados
débiles
enfermos
místicos
de los que están en el borde
como mi amigo Vladimir
que escribe en su cama de hospital.
Caminamos sobre nosotros mismos
buscando
el
absoluto
viajeros de lo eterno.
La señora que limpia la pieza
pintura china del espíritu del Tao
progresos en el camino del zen
me dice mirándolo
partir:
es una lástima
tan joven
y pienso que tal vez
necesitemos muchas vidas
para comprenderlo.
Lo profano es sagrado
no lo había percibido
antes.
Entumecimiento espiritual
me someto sin reparos
a la dirección del mío
por eso me gustan las líneas
de Baudelaire
incomprendido
viejo Charles.
Nuevamente al principio
examinemos el problema
ellos tienen el dinero
y nosotros la poesía.
Le pregunto si no estará pensando en
plazos fijos
se ríe y me alegro.
Sergio viene con unas cervezas
trae cosas de Rimbaud
habla de Buda
de George Harrison
de Bukowski
de la Beat Generation
la flecha de un arquero
zen
sus palabras suenan bien.
Vladimir se durmió
mi amigo lee
Una temporada en el infierno.
En la televisión
un volcán estalla en África
los parlantes avisan
que terminó el horario
de visitas.
Satori
irrupción súbita de la luz
en la conciencia
le digo a Sergio.
Me dice que estoy loco
y nos cagamos de
risa.



Un poeta

Si me preguntás
qué es un poeta sinceramente no sé la respuesta
pero quiero hacer un esfuerzo
decirte algo, aunque sea incompleto
y aparece un lugar, una pradera
en la pradera una casa y un molino
en la casa un viejo con ropa destrozada
libros tirados, perros que ladran
canillas que gotean, ventanas rotas
tapadas con cartón
unas hojas sobre el piso
el sillón que mas me gusta
ahí estoy sentado
mirándote
preguntándome que hice con mi vida.




jueves, agosto 24, 2006

sergio rigazio /poeta beatnik/junín /buenos aires /argentina
























Poemas



Oración a Neal Cassady


protégenos San Neal de la muerte
y espanta la muerte del camino

con polvo de tus huesos de risa
apuntando hacia el oeste ilumina
las señales
las ventanitas temblorosas
lo que vemos languidecer
a un costado de las rutas

refuerza las sandalias del pecador
y de los hombres sin fe
refuerza los frenos de los malos conductores
y los elásticos de las camas en las pensiones baratas

protégenos de las falsas alarmas
del cielo
de los distraídos
y de la luz mala de los patrulleros

sálvanos del tiempo que se pierde
de los que perdieron los códigos de las carreteras
y de los filibusteros
y las cabinas de peaje

cobija nuestras almas bajo la inmensidad
de las nebulosas
pasando a través de la noche
con ojos sacramentales
rumbo a lugares tan extraños como
Capilla del Monte
Bragado
o Membrillares

cobija los corazones de nuestros amores perdidos
y de los dulces enamoramientos imposibles
y cántales las canciones de Chet Baker
para que no sufran

déjalos pasar
déjalos volver
y que no cuenten los kilómetros
ni vean fantasmas en el espejo retrovisor

protégenos San Neal de la muerte
y espanta la muerte del camino



after cus-cus
(cantata electrónica del aire)


todos los hombres que besan cariñosamente a sus esposas
y acarician las cabezas de sus hijos dormidos en la noche
y los acompañan hasta el jardín de infantes
todos

los que bendicen el sueño del prójimo
y tienen buenos pensamientos acerca de cómo comportarse
así en la tierra como en el cielo

los que cumplen sus deberes y satisfacen
cientos de responsabilidades atrozmente humanas
y lo que implica moverse en un medio
a todas luces hostil para cualquier especie que se precie
de su sensatez

los que llegan a la meta sin perder el balero
y logran sus objetivos con una sonrisa
y sin demasiados remordimientos a la vista

los que aman exactamente hasta donde tienen que amar
y ya no sufren por lo que no amarán porque amar es divino
y a nadie se le ocurriría quedarse con el vuelto

esos hombres que entonan himnos de libre expendio
y son eficaces en el cálculo
justos en sus juicios
castos con sus jugos
y ocupan posiciones
más o menos estratégicas
bajo los parámetros propios del uso discreto del Poder
y otras precisiones con las cuales cualquier cristiano
con fe puede ver más allá de sus narices
aún sin ver nada

todos llegan a veces a la verdad y al bronce de una plaza
y al sobretodo de piel de camello y a vehículos todo terreno
y la TV satelital en medio del country y el sueño de los cisnes
vigilado por sofisticados monitores en casetas de seguridad
cada quinientos metros

todos dicen alguna vez oh Dios qué hemos hecho
y muchísimas veces oh Dios gracias y cuánto te quiero
y sí juro merecer la gloria y honrar la bandera
y ahuyentar a las zorras que se roban las uvas
o incendian los placares

esos que ceden sus asientos a las ancianitas
y las embarazadas y ayudan a cruzar a los ciegos
y consuelan en los funerales y dan palmadas en el hombro
y exclaman
¡adelante!
¡ve por ello!
¡triunfa!
¡feliz domingo!
¡ráscate el higo pero sé moderado!

los que producen envasan reparten empaquetan
colaboran contienen acarician sostienen acumulan venden
compran regalan o esconden cosas bajo el sol y pese a todo
duermen felices aún en las noches del horror natural
e insólitas reminiscencias del cerebro cromagnon
rebotando ad eternum en una minúscula porción del cerebelo

todos absolutamente todos pasan por la vida gestionando
y pontificando y peticionando y celebrando y brindando y brincando
y rezando ante toda clase de autoridades funcionarios profesionales
eclesiásticos y shamanes empecinados en la posibilidad cierta de
ser felices alguna vez

cueste lo que cueste están dispuestos a realizar
alguna clase de ceremonia vudú o sacrificio penitencial
o retiro del orgasmo o cláustrico encierro
o peregrinaje místico o ascensión a los cerros
o histérica flagelación de los sentidos

quieren ser buena gente abnegados esposos grandes
contribuyentes marajás domadores de circos héroes por un día
y algunos lo logran y salen en los diarios y opinan en las radios
y son buenos ciudadanos y gentiles caballeros que nunca piensan feo
y pescan patitos en las kermeses y ganan en la ruleta y pasean
a sus nietos y fundan clubes o sociedades de fomento y presiden
cooperadoras escolares o grupos de apoyo en las prisiones
y las parroquias

todos sin excepciones con o sin guirnaldas
y condecoraciones y diplomas o certificados de buena conducta
y medallas milagrosas y trofeos y altares mejor o peor vestidos
todos bien remunerados limpios prácticos ganadores
o aún pasando desapercibidos en medio de historias siempre ajenas

todos
blancos negros rojos amarillos morados con flores
escarapelas en el pecho
o la raíz de un jacarandá asomándosele
entre los dientes
demacrados apoliyados embalsamados
o inevitablemente convertidos en harina de huesos
todos tienen reservado un insoportable fragmento de nada
flotando en el vacío
y eso es lo que esconden a lo largo de este largo
largo paseo


aguafiestas
para Paulova


una noche ella vio caer una estrella y dijo algo acerca
de la posibilidad de creer que las cosas no eran como eran

que no era puro rocío lo que tenía en la punta de los zapatos
sino una especie de miel

una sustancia casi eléctrica que se desprendía del cielo
cuando alguien veía caer una estrella

realmente ella podía creer en eso
yo también

nos quedamos un rato así
mirando si volvía a suceder
algo
algún fenómeno extraño

no había necesidad de medir ni comparar distancias
lo que demora un objeto a veces animado
en desplomarse

no sé por qué se me ocurrió
creo que hacía mucho frío
sólo dije que siempre había estrellas cayéndose

sos un aguafiestas
me dijo
y volvimos a la casa


planeta de los simios


monos
monos
aterciopelados
carne de cañón
montañas de carne de monos
rugosos
llenos de pelos de monos
ardiendo
ajetreados
volviéndose
más monos que nunca
colgados de palmeras generosas
pero no por eso
menos monos
graciosos
crucificados de una u otra forma
bajo la ley de la jungla
monos felices
llenos de hidratos de carbono
piojos
ordenanzas
talco del laboratorio de Dios
monos por duplicado
hablando como gansos
dormidos como marmotas
monocelulares haciendo bip bip bip
monos rústicos
apergaminados
cibermonos en celo
manadas de monos
más o menos relajados como monos
una banana una fiesta
monos electrodomésticos
esperando que llegue la aurora
la felicidad
más cuotas
más bananas
monos cromagnon
monos de versache
oliendo
comiendo
cogiendo
rascándose como monos
pero sin entender lo que dicen los monos

aldo luis novelli /poeta a gatas /neuquén/patagonia/argentina











Estúpidos mirones de televisión


Yo soy el tipo

Yo soy el tipo/ el bebedor de cerveza.

El que vació revólveres
en latas de cerveza
en medio del desierto.

El que se bebió las cervezas
y escribió poemas alcoholizados
en el oxidado pellejo de la arcilla.

Yo soy el tipo que atravesó el desierto
detrás de un luminoso oasis
y cuando lo alcanzó/ se encegueció de espejismos.

El que abandonó el desierto
cuando el viento desparramó poemas
con olor a cerveza
y se vino a la ciudad.

Yo soy el bebedor de cerveza
el que navegó en barcas de cristal
cuando todos reían a carcajadas
bebiendo blancas bebidas en lujosas habitaciones.

El que cantó la canción del infinito
en un bar miserable del bajo de esta ciudad/
donde los bebedores de birra
se tiran en la vereda con una bolsa en la cara
a viajar por los bordes del paraíso.

Yo soy el que se acostó con dos minas una noche
y se despertó solo y sediento
a beber una cerveza
entre bardas rojas de un desierto amarillo.

Yo soy el tipo cansado de este mundo viejo
de hipocresía y usura/
el perseguidor de una palabra luminosa
que cure las llagas de infelices y hambrientos.

Yo soy el bebedor de cerveza
el que intenta la salvación o el desesperado perdón
escribiendo sucios poemas
plagiados a otros poetastros y poetitas
en medio de esta ciudad de tristes corazones.

El poeta in-mundo peleando en este mundo
de absurdas razones para la miseria/
vate urbano o lenguaraz de baratija
esparciendo bagatela poética
a ingenuas mujercitas que lagrimean de emoción.

Yo soy el que conoce el sabor de su sangre
desde el día que nació/
y mi garganta conoce la sed
antes que el sabor de una mujer.

El que se junta con bardos y borrachos
en bares pringosos y escucha su alcohólica musa
y hace que les cree y se emociona
al menos por un rato/
el tiempo necesario para fingirme poeta
y tomarles una cerveza.

Yo soy el que vio a Dios convertido en francotirador
disparando sobre la cabeza de los creyentes
desde la azotea de un bar en medio de la ruta.

Yo soy el tipo que gritó revolución
en medio de unos cuantos hijos de puta
que honraron a la patria
silenciando la palabra de hombres y mujeres
a punta de fuego y sangre mutilada.
(perdón 30.000 voces desaparecidas).

Yo soy el tipo/ el bebedor de cerveza.



En el bar de la esquina

El otro día estaba en el bar de la esquina tomando una cerveza
mientras veía por enésima maravillosa vez
el gol de Maradona a los ingleses/
entonces en la mesa de al lado
alguien dijo:
- miralo a ese negro villero la guita que hizo -
- y que querés/ hay que ser bruto y pegarle a una pelota para
triunfar
- y encima se floreó por el mundo con la camiseta del Che/ que vergüenza! -
- otro hijo de puta ese desgraciado/ menos mal que lo liquidaron -
- deberían volver los milicos - dijo otro
- si así revientan a este negro drogón/ como reventaron a los terroristas -
- sí/ hay que matarlo/ así no habla más -.

Yo tragué el sorbo de cerveza más caliente que haya tomado en mi vida
y miré preocupado hacia el costado
pensé que había descubierto una confabulación terrorista-musulmana
o a un grupo de mercenarios despiadados preparando un asesinato
en el viejo bar de mi barrio
pero me equivoqué.

Eran cuatro señores muy elegantes de saco y corbata
con autos caros y alarmas que espantan a los que se acercan
tomando café en el bar prohibido de mi infancia.
Eran cuatro típicos burgueses argentinos
esos respetados hombres de bien
integrantes de la maravillosa clase media argentina/
ésa que nos ha diferenciado siempre/ del resto de Latinoamérica.
Eran cuatro señores con cara de tipos preocupados
por los graves problemas del país
arreglando los males de nuestro pueblo.

Muchachos/ esto no es un poema/ ni mucho menos
esto es un grito de alarma
en el querido bar de mi barrio
hay cuatro tipos
preparando un magnicidio.




No puedo

a Dante Sepúlveda y Álvaro Urrutia

No puedo escribir/ no puedo
y me duele el alma
me duele el alma desde la tapa de los sesos hasta los huevos
es que no puedo escribir/ no puedo
y se me parte la cabeza y los ojos me arden
me arden tanto que no aguanto más
y con un cuchillo de cocina
me arranco el derecho como si fuera una bolita de vidrio blanda
como los relojes de Dalí y las mujeres de Picasso
como las babas del diablo que caen por mi boca
cuando no puedo escribir/ no puedo/ no puedo.

Y entonces me vuelvo loco
voy corriendo y saco la guita debajo del colchón
llamo a mis amigos y les pido plata
le robo los ahorros a mi vieja
y salgo decidido a comprarme una AK47 o una Magnum 44/
paso por la iglesia y pido perdón
negocio mi futuro cielo/
me cubro el hueco donde estaba el ojo con un parche negro
y me voy a Mc Donalds
y les grito donde están las hamburguesas de cartón y mierda que matan pibes
¡¡hijos de puta!! ¿dónde están?
y empiezo a disparar como un desquiciado contra el payaso Roland
y lo dejo perforado de lado a lado convertido en un guiñapo sanguinolento
contra un cartel de una hamburguesa gigante y jugosa/
mientras los estúpidos mirones de televisión tragan apurados
una Mc Nífica de doble queso y mierda picada.

No puedo escribir/ no puedo
y les digo ahora a ustedes:
es mejor que abandonen esas hamburguesas que están tragando
que apaguen el televisor
y se acerquen a sus hijos/ amigos/ hermanos o vecinos
y les pregunten dulcemente:
“que te pasa querido
acá estoy para escucharte
¿decime por favor/
que vas a hacer con esa metralleta checa de vacío
con una frecuencia de disparo de 600 balas por minuto
que tenés escondida debajo de la cama?”.

Salvador green

Desde hoy voy a darle un sentido a mi vida/
dejaré de beber como un desahuciado
de fumar como un escritor solitario
y de fornicar como un animal en celo.

Voy a cambiar radicalmente mi vida.
Ya basta de orgías desenfrenadas con mujeres sin fe
de apostar a la muerte en cada golpe de dados
de beberme el alba en alcoholes baratos
entre borrachos y poetas fantasiosos.
Me quitaré de la cabeza la idea de que el progreso fue un fracaso
de que el mundo es un deshecho de esta ambición sin fin
y que la llamada especie humana/ ha desaparecido definitivamente.
Dejaré de escribir papeles inútiles que nadie lee
intentando ganarme no se que cielo prometido/
el cielo está contaminado de misiles nucleares
y los ángeles murieron carcomidos por la radiación.

Ya no buscaré flores en el desierto
para dárselas a ellas como ofrenda de amor.

Voy a darle un vuelco a mi vida.
Me afiliaré a los buenos de Green Peace
formaré una fundación con artistas y deportistas
preocupados por los animales/
y me dedicaré enteramente a salvar al peludo patagónico
de las garras de los charanguistas.
Si bien aún no es una especie en extinción
pero si seguimos así/ pronto lo será
el folklore los exterminara dentro de poco tiempo/
hasta usarán al quirquincho bola para jugar al fútbol playero.
¡No quiero ver ese día!

Seguirán muriendo de hambre niños en Bangladesh/ Tucumán o Etiopía
continuarán muriendo mujeres y hombres del tercer mundo
de enfermedades curables en el primer mundo/
pero sepan ustedes una cosa
cuando desaparezcan los últimos sobrevivientes
el peludo patagónico estará vivito y coleando
y será gracias a mí
el salvador green de la patagonia.